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Investigada por ofrecer los servicios sexuales de su suegra en Internet

El juzgado de Tui instruye diligencias por delitos contra la intimidad y la imagen

Tui / La Voz, 06 de enero de 2016. Actualizado a las 17:03 h. 27

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La Guardia Civil investiga a una joven que, presuntamente, ofertó los servicios de su suegra en un portal de contactos. La víctima es una sexagenaria del Baixo Miño sin excesivos conocimientos de informática pero que, de la noche a la mañana, vio cómo su teléfono móvil personal se publicitaba en una web especializada en contactos.

Como en la mayoría de estos casos, la víctima era ajena al engaño y solo se enteró cuando algún conocido o familiar le advirtió de la situación. En esta ocasión, parece que el enemigo lo tenía en casa, ya que es su nuera la que está siendo investigada por los presuntos delitos contra la intimidad y la imagen. En el anuncio insertado en una web líder en el sector de contactos no solo aparecía el número del móvil de la mujer, sino que también se encargaron de colocar fotografías que, supuestamente, atentaban contra su honor por estar vinculadas al ofrecimiento de servicios sexuales sin ningún tipo de autorización por parte de la mujer.

Según ha podido saber La Voz, ya ha sido retirado de este portal el anuncio pero la investigación continúa en el juzgado de Tui, encargado de dirimir las posibles responsabilidades si confirma los delitos que presume el equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil.

Las posibilidades de estafa y manipulación de información a través de Internet evolucionan y son tan variadas como la propia Red. Quienes tienen las armas para combatir este tipo de acoso cibernético intentan que cada vez sea más sencillo dar con los delincuentes.

Este caso sorprende por la vinculación familiar de las dos mujeres. Los presuntos delitos son comunes a cualquier otra denuncia, pero no son las circunstancias habituales. Insertar anuncios en páginas de contactos con datos de terceras personas suele ser fruto de situaciones de frustración o despecho, por ello la propia víctima suele poder apuntar directamente a su posible acosador. Lo habitual de este tipo de casos de acoso a través de Internet es que respondan a revanchas en conflictos sentimentales o rupturas, incluso arrebatos difíciles de borrar de Internet y de la vida de las víctimas a las que se les expone públicamente o se daña su honor.

Cualquier persona puede informar de forma anónima a los grupos de Delitos Telemáticos

«No todos los hechos investigados llegan a ser esclarecidos, pero su conocimiento ayuda a disminuir la cifra negra de delitos ocultos y a dimensionar adecuadamente el problema de la delincuencia informática», explica la Guardia Civil.

Toda denuncia da lugar a un procedimiento judicial en el que el denunciante podrá ser citado a declarar y efectuar las reclamaciones que la ley prevé, informa oficialmente la Guardia Civil. Pero si la intención es únicamente facilitar información al Grupo de Delitos Telemáticos de los hechos que cualquiera considere no ajustados a la legalidad, cualquier persona puede hacerlo de forma totalmente anónima a través de un formulario de información ciudadana que está disponible también a través de la propia web de la Guardia Civil.

La creencia popular de impunidad se va desmontando gracias a las denuncias e investigaciones que conciencian a los usuarios sobre sus responsabilidades.

Los delitos relacionados con el auge de las nuevas tecnologías se disparan

Rastrear las direcciones IP desde las que se cuelgan los anuncios no suele llevar demasiado tiempo a la Guardia Civil ya que acostumbran a ser ataques personales del círculo más próximo a las víctimas. Los delitos contra la intimidad relacionados con el auge de las nuevas tecnologías de la información se han disparado durante los últimos años. Pero quien hace la ley hace la trampa y por ello se ha notado también el incremento de montajes. Se han dado casos de denuncias falsas en las que las supuestas víctimas son realmente las artífices de un montaje que puede causar no menos daños a terceras personas. No suelen trascender a la opinión pública porque muchas veces los propios denunciados retiran las imágenes y arreglan los problemas con las víctimas.

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