La niña faltó a clase un total de 124 días, repartidos en dos cursos. El caso ocurrió en Lugo y los padres han sido condenados a 4 meses de prisión
24 may 2013 . Actualizado a las 11:32 h.Los padres de una menor han sido condenados a cuatro meses de prisión cada uno por no haber mandado a clase a su hija durante 124 días repartidos entre los cursos 2008-2009 y 2009-2010. La pena, impuesta por un juez de Lugo, es la máxima que había pedido en su momento el fiscal. En el primero de los cursos reseñados, la pequeña apenas pisó las aulas si se descuentan las vacaciones de Navidad y Semana Santa. Faltó un total de 90 días. La inasistencia al curso siguiente fue algo menor: 34 días.
El juez estima que los padres incumplieron reiteradamente su deber de facilitar la asistencia escolar a la menor. Dice la sentencia que en este caso se dan todos los requisitos para considerar que los acusados incurrieron en una conducta de omisión como fue la de no preocuparse por llevar diariamente a la niña a las aulas.
Fueron avisados
La sentencia recoge también que tenían constancia de esa obligación puesto que habían sido avisados por la comunidad educativa, que, incluso, se prestó a prestarles ayuda.
Entiende el juez que existió «un ejercicio inadecuado de los deberes de patria potestad o guarda de la menor que consistió en la consciente obligación de llevarle a recibir la correspondiente educación con regularidad, sobre lo que habían sido informados».
Los padres de la pequeña no se habían presentado al juicio, lo cual no evitó que este se celebrara sin su presencia al permitirlo la ley debido a que la pena solicitada es de escasa entidad. Los hechos habían sido calificados por el fiscal como un delito de abandono de menores.
Informes de Benestar
El juez declara los hechos probados en base a los informes de la Consellería de Benestar y al que emitió el colegio al que debería ir la niña. Recientemente también se puso al descubierto en Lugo otro caso de absentismo escolar que está en fase de instrucción.