El seísmo, de magnitud 4,7, tuvo su epicentro en el Atlántico, a 28 kilómetros de profundidad
31 jul 2012 . Actualizado a las 09:53 h.Muchos gallegos despertaron ayer sobresaltados. Un terremoto de magnitud 4,7 en la escala de Richter los sacó de sus sueños. El temblor, con epicentro situado a unos 470 kilómetros de distancia de la costa y a una profundidad de 28, se sintió en al menos catorce ciudades y localidades de la comunidad, según el Instituto Geográfico Nacional. A Coruña, Santiago, Lugo, Pontevedra, Ferrol, Arteixo, Culleredo, Lalín, Mugardos y Vilagarcía fueron algunos de los lugares en los que numerosas personas se vieron sorprendidas por el seísmo, ocurrido a las 3.51 (GMT).
En Arteixo, Ana Carracedo ha explicado sus sensaciones: «Sientes el cuerpo vibrar y el ruido de las perchas del armario». Reaccionó sujetándose a la cama por temor a réplicas. «Es como cuando vas en una atracción de feria... bajas y tienes los pies en el suelo, pero el cuerpo aún no está equilibrado», ha comentado.
En el mismo municipio, Olimpia Prado admitió que después del seísmo volvió a dormirse tranquilamente. Sin embargo, también reconoció que en un primer momento tuvo la impresión de «falta de seguridad». Despertó debido al ruido de las persianas. Agrega: «Fueron segundos, pero suficientes para despertarme. El gato, que duerme a los pies de mi cama, también se despertó y fue hacia la persiana».
Marián Varela notó que se le movía la cama hacia los lados. Esto sucedió en Vilaboa (Culleredo). Se levantó y miró el reloj. Señala que eran las 5.44, aunque va siete minutos adelantada. Ya por la mañana esperó las noticias «para confirmar que realmente había notado un terremoto».
Los perros no ladraron
Después, esta mujer narró la experiencia a sus compañeros de trabajo y uno de ellos, de A Laracha, le dijo que había soñado que tenía una taquicardia, pero seguramente esa sensación había sido causada por el temblor. A ambos les resultó extraño que no ladrasen los perros porque «normalmente son los que alertan de que se va a producir un terremoto», opinan.
El seísmo también se hizo notar en Lalín, especialmente en las parroquias de Filgueira y Soutolongo. Aunque ni la Policía Local ni Protección Civil recibieron llamadas debido al suceso, residentes en esos lugares apuntaron que al principio asociaron el movimiento sísmico al paso de un camión de gran tonelaje por la carretera. Por esa razón, en las citadas localidades no hubo ninguna alarma. Además, como indicaron algunas personas, el episodio sísmico solo duró unos segundos.
En Malpica, María Aurora Rodríguez Fernández, relata: «Despertoume sobre as cinco e media. Pensei que estaba soñando, pero ao recordar vin que a cama e máis as persianas seguíanse movendo».
Esa mujer afirma que se asustó bastante, sobre todo porque era de noche, y dice que la de ayer no fue la primera vez que sintió un terremoto. Hace unos dos años vivió una situación parecida en Malpica, y hace doce, otra en A Coruña. Subraya que fue una suerte que el epicentro estuviese en el mar, a una gran distancia y profundidad, dado que de haber sucedido en tierra «as consecuencias ían ser bastante máis graves, porque aquí non estamos preparados para iso».
«Todo se movía»
Un vecino de A Pobra, Matías Regueira Muñiz, ha manifestado que cuando despertó como consecuencia del temblor de tierra «todo se movía; lo que no puedo decir es el tiempo que duró, ya que a lo mejor llevaba mucho o poco antes de que me despertara». Esta persona agregó: «Enseguida me di cuenta de que era un terremoto, dado que no es la primera vez que ocurre».
Otro temblor en Ourense
El terremoto que de madrugada sacudió un buen número de municipios del territorio gallego estuvo precedido de otro registrado en la provincia de Ourense, de menor entidad.
Tuvo lugar en Vilariño de Conso y su epicentro se localizó al suroeste de la capital municipal. Se sintió por la tarde, a las 17.53 horas, y su magnitud fue de 1,7. El Instituto Geográfico Nacional desconoce la profundidad del seísmo. La zona en la que se originó es montañosa, en el parque de O Invernadeiro, no muy lejana de la cabecera del embalse de As Portas. Las aguas son contenidas por una presa de 141 metros de altura, que podría haberse resentido con un temblor de mayor magnitud.
Esta información ha sido realizada con las aportaciones de Elena Silveira (A Coruña), Rocío Pérez Ramos (Lalín), Juan Ventura Lado Alvela (Carballo), Jesús Manuel García Díaz (Ourense) y Javier Romero Doniz (Ribeira).