«La actual ley de tasas ha sido causa de muchas injusticias»

julio á. Fariñas REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Nieves Santomé considera que la reforma aprobada ayer llega tarde y es incompleta, porque excluye a autónomos y pymes

28 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La abogada ferrolana Nieves Santomé Couto, presidenta del Consello da Avogacía de Galicia que agrupa a los siete colegios profesionales de la comunidad autónoma, se muestra moderadamente optimista con la reforma de la polémica ley de tasas aprobada ayer por el Consejo de Ministros. «Por fin hemos conseguido entre todos que las tasas judiciales caigan, que se eliminen, pero no totalmente como nosotros demandábamos, la reforma solo prevé su supresión para las personas físicas. Nos alegra enormemente, pero no nos impide que seguimos demandando que se extienda a las pequeñas y medianas empresas», dice.

-Esa reforma llega después de que cambiara el ministro que las impuso contra viento y marea, pero el Gobierno sigue siendo el mismo.

-Rectificar dicen que es de sabios. Tenía que haber sido total, por tanto una derogación de la actual ley. No cabe duda que se trata de una rectificación importante, con lo que la valoración a todas luces tiene que ser positiva.

-¿Volvemos con esta reforma a la ley de tasas de la primera etapa de Catalá en el ministerio?

-No. La ley de tasas del 2003 solo afectaba a las personas jurídicas y no a todas. Se le exigían solo a las grandes empresas: bancos, aseguradoras. El resto de las personas jurídicas estaban exentas.

-En su día se justificó la introducción de las tasas como una forma de reducir la altísima litigiosidad que se venía registrado en nuestro país. ¿Surtió algún efecto?

-Esa fue una disculpa realmente torpe. Era algo así como cobrar 100 euros por trayecto a todo aquel que circulase por la autopista. No podría andar nadie o casi nadie. Con esta reforma parcial se recupera un poco el sentido de la Justicia, es decir que la capacidad económica no sea un impedimento para acceder a la justicia ordinaria, que era lo que hasta ahora se venía impidiendo.

CÉSAR TOIMIL

-¿Cuáles han sido los efectos prácticos de la generalización de las tasas?

-Para lo que realmente han servido ha sido para privar a mucha gente de acceder a la Justicia para utilizar los recursos que la ley pone a su disposición. Eran altísimas y desproporcionadas, causaron mucho daño y mucha indefensión a mucha gente.

Lo más negativo era la cuantía de las tasas en materia de recursos. Con ella había mucha gente que no le compensaba apelar. Eso no es de recibo en un Estado de derecho.

-En teoría, lo que se recaudase con las tasas iba a financiar la justicia gratuita.

-Fue una manera de justificar Gallardón una medida injustificable como eran las tasas. Lo cierto es que no se llegó a realizar. Las comunidades autónomas con competencias judiciales son las que sufragan la justicia gratuita y no recibieron un euro de las tasas.

-¿Cree que el campo de la Justicia ha pasado ya el ciclón Gallardón o solo ha amainado un poco el temporal?

-No cabe duda de que con el actual ministro se acabó la era Gallardón. Rafael Catalá lo primero que hizo fue abrirse al diálogo y al consenso con todos los operadores jurídicos, algo que estaba totalmente cerrado con su antecesor. Confiamos en que sigan adelante más reformas, pero consensuadas.

-¿Qué le parece lo más negativo de la actual etapa?

-Lo más negativo, la lentitud con que se ha llevado a cabo la reforma de las tasas. Tenía que haberse hecho antes.

-¿Cree que el momento elegido tiene connotaciones electorales?

-No sé, lo único que sé es que desde que entraron en vigor han sido la causa de muchas injusticias. Yo creo que conviene actuar más en razón de la justicia y de los derechos fundamentales de los ciudadanos que de los momentos electorales.