El alumno es el centro del proceso

Sea un colegio privado (jesuitas) o público (Quatre Cantons), la educación del futuro es diferente a la actual en el fondo, pero también en la forma

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barcelona / e. especial 19/04/2015 05:00 h

¿Cómo funciona en un colegio innovador? ¿Hay clases «normales»? ¿Y exámenes? No hay un modelo único. Se pueden escoger dos colegios, uno privado y religioso (Jesuïtes El Clot) y uno público (Quatre Cantons-4Cantons), para que sirvan de ejemplo:

Las clases: Adiós al pupitre

Jesuitas. La clase es de 60 alumnos con tres profesores (al menos uno es de ciencias y otro de letras). No hay pupitres individuales, sino mesas para trabajar en grupo. No hay libros, solo portátiles.

4Cantons. Cada curso está dividido en tres clases de 20 alumnos, y tampoco hay pupitres individuales. Los grupos varían a lo largo del año y no hay libros (los alumnos usan iPad).

Las asignaturas: Instrumentales y proyectos

Jesuitas. Hay clases «tradicionales» de Educación Física, Música y Francés. En ese caso la clase de 60 alumnos se divide en tres grupos de 20. El resto es trabajo por proyectos y todo el material está en su Intranet.

4Cantons. Hay 15 horas semanales de asignaturas instrumentales (lengua castellana, catalán, inglés, música y educación física) y el resto (10 horas semanales, es decir, 2 al día) por proyectos.

Los deberes: Tareas, no repeticiones

Ambos colegios siguen una filosofía parecida. Como el trabajo se hace en grupo, a veces quedan cosas que los alumnos deben acabar en casa. También puede haber alguna tarea puntual (como rutinas matemáticas), pero se huye de la repetición-memorización.

Los exámenes: Pruebas puntuales y sin mucho peso

Jesuitas. Hay pruebas individuales pero son puntuales y tienen poco peso en la nota final. Cada proyecto se evalúa por las competencias que desarrolla y así aparece en el boletín de notas.

4Cantons. Los exámenes -también de los proyectos- tienen un enfoque competencial, son preguntas inéditas en las que el alumno debe aplicar lo aprendido. La calificación final depende de más factores.

La oratoria: Todos los estudiantes hablan en público

Jesuitas. Está muy organizado, y cada equipo tiene diferentes papeles: organizador, portavoz... cada alumno pasa por esas fases y al final todos se enfrentan al reto de presentar el trabajo de su grupo ante sus compañeros.

4Cantons. Más informal, el resultado es muy parecido: los niños hablan con naturalidad en público y saben explicar perfectamente su trabajo. Muchas veces lo hacen a los padres, que visitan las exposiciones, o las explican al resto de la clase.

Los profesores: Trabajo en equipo, esencia del nuevo sistema

Jesuitas. Hacen formación conjunta para crear equipo, y al trabajar tres en el aula necesitan obligatoriamente ser una piña. Todo está tan pensado que en las clases hay dos despachos totalmente acristalados: los niños ven cómo trabajan sus profesores también en grupo.

4Cantons. Los proyectos son multidisciplinares y deben ponerse en marcha entre varios profesores. Además, al trabajar por proyectos cada maestro debe atender las dudas de cualquier «asignatura».

Las reválidas: Tranquilidad absoluta

Jesuitas. Están seguros de que no tendrán problemas para superar holgadamente las medias de la comunidad.

4Cantons. Llevan años muy por encima de la media catalana, y para el bachillerato -que entrará en el nuevo sistema el próximo curso- se han diseñado tres horas semanales de trabajos de investigación.

La personalidad: El alumno es el eje sobre el que gira todo el aprendizaje

Sorprende ver la importancia que tiene el alumno como persona y el valor que se le da al margen de las notas que saque o su comportamiento.

Jesuitas. La formación cristiana es fundamental para los jesuitas. Cada día destinan unos minutos a la reflexión antes de comenzar la jornada, y otros minutos al final para analizar logros y comportamientos. Animan a los estudiantes a llevar un diario, absolutamente privado.

4Cantons. Cada profesor es tutor académico de una clase, pero además tiene otro grupo del que es tutor «vital», orientador para el estudiante y su familia durante unos dos años. Además, inculcan al grupo la necesidad de que se autorregule y corrija los comportamientos negativos.

Los conflictos: Muy residuales

Jesuitas. Los conflictos han caído en picado y son de muy poca importancia. Se atajan enseguida.

4Cantons. En los cuatro años que llevan con este programa solo se marchó un alumno. El instituto ha decidido no expulsar a nadie.

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