La Xunta ejecuta el mayor recorte de subvenciones a sindicatos al bajarlas un 29 %
ECONOMÍA
«Todos debemos hacer un esfuerzo para ajustar al máximo los gastos de funcionamiento y los corrientes», adujo, consultada al respecto, una portavoz de Beatriz Mato
12 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Debió de tomar muy buena nota del discurso de investidura de Feijoo, el 27 de noviembre, su conselleira Beatriz Mato. Deslizó entonces el presidente de la Xunta su intención de reducir las ayudas públicas, entre otros colectivos, a las centrales sindicales. Ahora, la responsable de Traballo e Benestar acaba de ejecutar el mayor recorte de ese tipo de subvenciones desde su creación en 1984: un descenso de casi 30 puntos porcentuales. Mientras el Gobierno justifica la medida «teniendo en cuenta las circunstancias y exigencias de la situación económica», los afectados cargan contra ella.
La Administración, según una orden difundida ayer, repartirá este año entre los sindicatos algo más de 1,2 millones: 883.500 euros «para o desenvolvemento de actividades ordinarias» y 361.000 «para promover o funcionamento dos seus gabinetes técnicos e para plans de formación de cadros e delegados». Esa cantidad es la más baja dedicada a este fin desde 1998. En comparación con la distribuida en el 2012, baja un 29,2 %; con la del 2011, un 35; con la del 2010, un 41,4; y con la del 2009, cuando comenzaron las menguas, un 46,5.
«Han de hacer un esfuerzo»
«Todos debemos hacer un esfuerzo para ajustar al máximo los gastos de funcionamiento y los corrientes», adujo, consultada al respecto, una portavoz de Mato. «La Xunta -abundó- lo ha hecho, eliminando gastos improductivos o haciendo más eficiente la gestión, y entendemos que los sindicatos también han de realizarlo».
Muy crítico con el recorte, el secretario xeral de CC.?OO. en la comunidad, Xosé Manuel Sánchez Aguión, espetó: «Forma parte da dinámica de intentar capar a capacidade dos sindicatos de desenvolver a súa actividade, pero non o van conseguir». Su homólogo en la CIG, Xesús Seixo, declinó pronunciarse, arguyendo que su organización «non ten ningún interese nese tema». Y el de UGT, José Antonio Gómez, rechazó hacerlo, alegando estar reunido.