La crisis condena a Galicia al nivel de empleo que había hace diez años

Mario Beramendi Álvarez
mario beramendi SANTIAGO / LA VOZ

ECONOMÍA

El estallido de la burbuja sembró Galicia de obras paralizadas.
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La comunidad podría perder en el presente ejercicio otros 30.000 puestos de trabajo

23 jul 2012 . Actualizado a las 11:27 h.

El rastro que deja la crisis en Galicia empieza a ser más profundo de lo que se preveía. La evolución de los datos de la encuesta de población activa (EPA), que divulga trimestralmente el INE, muestra una costosísima factura: Galicia cuenta hoy con 1.050.000 ocupados, los mismos que en diciembre del 2002. Es decir, la recesión económica ha hecho que la comunidad pierda un decenio en términos de empleo.

Un drama generacional y un grave problema para las arcas públicas, donde la proporción entre contribuyentes al sistema y beneficiarios -en términos de prestaciones de desempleo- arroja un saldo cada vez más desequilibrado. Y las perspectivas no son alentadoras. Si se toma como referencia el cuadro macroeconómico elaborado por el Gobierno en el presupuesto del 2012 se lee que España podría perder este año 650.000 empleos, lo que traducido a Galicia supondría, por su peso económico en el Estado, la destrucción de 30.000 puestos de trabajo.

Mientras se impone la política de ajustes en el sector público, emergen cada vez más voces sobre la necesidad de apurar las reformas financieras para que fluya el crédito, se recupere el empleo y repunte el consumo como única vía para reconducir la situación. «Nosotros vendemos cada vez menos y eso se ha traducido en una destrucción de empleo en el comercio de 43.000 personas desde el inicio de la crisis, en el 2007», lamenta José María Seijas, presidente de la federación de comerciantes gallegos.

La burbuja inmobiliaria

Con todo, en la pérdida de un decenio en términos de empleo, un proceso de destrucción que se acelera a partir del 2008, ha jugado un papel central el pinchazo de la burbuja inmobiliaria no solo por su impacto en la salud financiera de los bancos, sino por el efecto de arrastre que ha tenido también en la industria. Durante la última década, se han destruido en la construcción en Galicia 46.800 empleos, una caída del 36,9 %, superior a la registrada en la industria, del 19,7 %, donde se han perdido 19.700 puestos de trabajo.

Otro de los problemas que afronta Galicia es que, por la contracción del consumo, muchas ramas del sector servicios son incapaces de absorber una parte del desempleo de la construcción. Ocurre en la hostelería: «As medidas de axuste están condenando á poboación; sen unha estratexia de crecemento que aposte pola inversión, non se poderá saír desta roda perversa que impide xerar emprego», insiste Domingo Barros, responsable de empleo en UGT.

El decenio perdido tiene también una lectura generacional. Los datos de la EPA muestran que los jóvenes concentran el 99 % del empleo destruido desde el inicio de la crisis, en el cuarto trimestre del 2007. La eventualidad y los bajos salarios los han convertido en el blanco fácil para los ajustes de plantilla. Un drama para la población menor de 35 años que tiene un reflejo inequívoco en los datos sobre variaciones residenciales que ofrece el INE. Cada día del último año, 25 residentes en Galicia han trasladado su lugar de residencia a otros países.