El Manchester United estrena la Premier con una sorprendente derrota ante el Swansea

Dpa

DEPORTES

PETER POWELL

Flojo estreno del nuevo equipo de Van Gaal, que no hizo valer el gol de Rooney

17 ago 2014 . Actualizado a las 19:59 h.

El Manchester United cayó de manera inesperada 2-1 ante el Swansea en el debut oficial de Louis van Gaal como entrenador de los Diablos Rojos y en el arranque oficial de la Premier League inglesa. El surcoreano Ki Sung-Yueng a los 28 minutos y el islandés Gylfi Sigurdsson a los 72 anotaron los goles del Swansea en Old Trafford, mientras que Wayne Rooney puso el empate parcial para el United a los 53.

Tras finalizar la última temporada en el séptimo puesto bajo el mando de David Moyes, el sucesor del legendario Alex Ferguson, el Manchester United esperaba iniciar el camino de la recuperación de la mano de Van Gaal y su nuevo asistente, el recientemente retirado Ryan Giggs. Pero el equipo ofreció a su público una pálida actuación y cedió los tres puntos ante un Swansea que logró por primera vez en su historia una victoria ante el United. Ordenado en defensa, el equipo galés aguardó en su campo los estériles ataques del United y aprovechó un par de contraataques para llevarse un valioso triunfo.

El United estuvo más cerca en la primera media hora de juego y contó con un par de ocasiones de Rooney y de Juan Mata, pero el Swansea asestó el primer golpe con una gran jugada colectiva que Ki Sung-Yueng concluyó con un remate preciso desde la puerta del área. Rooney, elegido por Van Gaal como el capitán del nuevo United, puso el 1-1 en el inicio de la segunda parte con una buen remate de tijera tras un córner. El conjunto local mejoró y presionó en la segunda mitad, pero Sigurdsson aprovechó la debilidad de la defensa de los Diablos Rojos y remató al gol desde el corazón del área tras una serie de centros.

El United se lanzó entonces al ataque en busca del empate, pero careció de ideas, abusó de los pelotazos y no pudo evitar llevarse una derrota en la primera presentación de Van Gaal. Para colmo, el técnico holandés, que llegó al United tras guiar a su selección al tercer puesto del Mundial de Brasil, perdió por lesión a Jesse Lingard, que debió salir en el primer tiempo y engrosó la amplia lista de bajas del plantel.