El tráfico ignora la belleza de Noia

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO NOIA / LA VOZ

BARBANZA

Numerosos conductores desoyen la prohibición de pasar por el casco viejo

25 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Noia tiene mucha vida. Así lo demuestra su pequeño comercio, que agiganta y dinamiza la actividad de los vecinos dentro y fuera del casco viejo cada mañana. Sin embargo, es en la matriz de esta población histórica en donde se puede ver a diario como camiones, furgonetas y utilitarios omiten las señales verticales y horizontales destinadas a ordenar el tráfico rodado en sus calles medievales.

La plaza de la Constitución es un buen ejemplo. Aquí, los coches, además de estacionar en las plazas habilitadas, también ocupan espacios en donde la norma lo prohíbe. Es el caso del perímetro de la iglesia de san Martiño. A modo de cinturón, los vehículos van creando a lo largo de la mañana un círculo metalizado y colorido en su perímetro que no encuentra oposición. Resulta aún más llamativa la situación de la calle Xan de Estibadas. Aquí, a pesar de que existe una señal que impide el estacionamiento de coches, los conductores optan por hacer caso omiso y confiar en la buena voluntad de los agentes o en que ese día no realicen una ronda completa.

La plaza do Tapal tampoco es ajena a la pillería de algunos conductores, ya que su explanada permite aparcar sin problemas a furgonetas destinadas a la carga y descarga. En la calle del Curro, la situación que se vive en la entrada del mercado de abastos también sirve para ilustrar este problema. Aquí, el espacio acotado para los transportes comerciales está ocupado por vehículos de particulares. Esta situación genera malestar entre los profesionales de transporte, que no encuentran una alternativa para estacionar y hacer su trabajo.

En primera persona

Francisca Romero trabaja junto a su hija en este mercado desde hace ocho años. Ella explica, al igual que muchas de sus colegas, que sigue pensando que la mejor alternativa es la construcción de un aparcamiento subterráneo: «O párking é a única solución, así os clientes poderán aparcar sen problemas. Ademais, dende a entidade dos empresarios poden ofrecer algunha oferta para aparcar se fan compras ou outra fórmula que sirva para fomentar o comercio».

En el sector hostelero también son muchos los profesionales que alzan la voz. Lidia Calo trabaja en un conocido café del Cantón: «En verano montamos la terraza a las nueve para evitar que aparquen en la puerta. Es más, a veces hemos llamado a la Policía para que nos muevan los coches aparcados en la entrada y no encontramos respuesta».

Otro vecino de Noia, Alberto Madruga, pone sobre la mesa una solución que, bajo su punto de vista, acabaría con este problema: «Colocando bolardos se evitaría el paso incontrolado de vehículos al casco histórico».

«En verano montamos la terraza a las nueve para evitar que aparquen en la puerta»

Lidia Calo

«Colocando bolardos se evitaría el paso incontrolado de vehículos al

casco histórico»

Alberto Madruga

«O párking é a única solución, así os clientes poderán aparcar sen problemas»

Francisca Romero