Ucrania encierra a Timoshenko

rafael mañueco MOSCÚ / COLPISA

INTERNACIONAL

La ex primera dama irá siete años a la cárcel por abuso de poder

12 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La ex primera ministra ucraniana y líder de la revolución naranja, Julia Timoshenko, fue condenada ayer a siete años de prisión, la pena máxima que había solicitado la Fiscalía. El fallo se hizo público en el juzgado del distrito Pechora de Kiev en sesión transmitida por televisión. Poco antes, el juez, Rodion Kiriyev, la había declarado culpable del delito de «abuso de poder» por firmar con Rusia en el 2009 un acuerdo para la adquisición de gas considerado lesivo para los intereses de Ucrania.

Según el juez, el acuerdo suscrito con Moscú ocasionó pérdidas por valor de 1.500 millones de grivnas (unos 135 millones de euros) a la compañía nacional Naftogaz. El Gobierno del país, por su parte, sostiene que el cumplimiento del actual convenio supondrá perjuicios aún mayores. Los cuantifica en unos 57.000 millones de euros. La sentencia establece que la inculpada deberá compensar a Naftogaz las pérdidas y la inhabilita por tres años para cualquier cargo a nivel estatal.

Timoshenko afirmó que la decisión adoptada por la Justicia «no cambiará nada en mi vida ni en mi lucha». Según dijo, «el que ha escrito realmente la sentencia ha sido Víctor Yanukóvich», actual presidente de Ucrania. Anunció además su intención de recurrir el fallo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ya que, señaló, «no tenemos ninguna confianza en nuestro sistema jurídico».

Miles de seguidores de la dama naranja se congregaron frente al edificio del tribunal. Llegaron incluso a cortar el tráfico en la céntrica avenida Kreschátik, pero fueron disueltos por unidades especiales de la policía. Diez partidos de la oposición convocaron un movimiento de resistencia civil para protestar contra la sentencia.

Timoshenko llevaba en prisión preventiva desde el pasado 5 de agosto, cuando fue acusada de desacato al juez. Se negó a ponerse de pie y le llamó «marioneta». Cree que todo se trata de un montaje de Yanukóvich para acabar con cualquier atisbo de oposición, copiando el modelo ruso y tratando de neutralizar su partido Batkívshina (Patria) de cara a las legislativas del año que viene. Yanukóvich ganó a Timoshenko por muy escaso margen (3,5 puntos) en las presidenciales del año pasado.

El actual proceso contra Timoshenko ha causado preocupación en la UE y, aunque por causas diferentes, también en Rusia. En Moscú provoca indignación que se ponga en cuestión un contrato para el suministro de gas que Timoshenko firmó con el jefe del Gobierno ruso, Vladimir Putin, en enero del 2009, después de otra crisis que dejó sin suministro a muchos hogares europeos.

Putin, que se encuentra de visita en China, se limitó a declarar que «no comprende» el por qué de la sentencia. Defendió la legalidad del acuerdo que alcanzó con Timoshenko y consideró peligroso y contraproducente plantear dudas sobre él.