Los analistas consideran el resultado como el triunfo de los dos extremos
12 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La candidata de Alianza 2011, Keiko Fujimori, disputará la segunda vuelta de los comicios peruanos al ganador de la primera ronda, el aspirante de Gana Perú, Ollanta Humala, el próximo 5 de junio si en el recuento definitivo se confirman los resultados conocidos al cierre de esta edición, cuando se llevaba el 80% de los votos escrutados.
En ese momento, la hija del ex dictador peruano encarcelado por corrupción obtenía el 23,1% de las papeletas, ampliando a tres puntos porcentuales su diferencia con el ex ministro Pedro Pablo Kuczynski (20,1%), con quien se disputaba el segundo puesto. Mientras tanto, Humala, el ganador, conseguía hacerse con un tercio de los sufragios, el 30,5%.
Kuczysnki prácticamente reconoció ya su derrota. «Mi impresión es que, salvo que el voto extranjero sea muy grande a mi favor, nos estamos acercando a una situación donde es casi evidente que la segunda vuelta va a ser entre Keiko y Ollanta», declaró. Algo similar hicieron los demás candidatos, que expresaron las dificultades en que los pone tener que decantarse por un candidato u otro en la segunda ronda.
El desenlace, en parte derivado de la fragmentación de las fuerzas de centro y el descalabro del aprismo y calificado por los analistas como el triunfo de los extremos, fue mal encajado por la Bolsa, que sufrió una caída del 3,15% a media jornada.
La sensación es tal que el presidente, Alan García, se vio obligado a pedir tranquilidad a los inversores en su país y a los mercados internaciones. «El país es suficientemente sólido para mantener su rumbo», dijo. «El mundo sabe que, quien quiera que sea elegido presidente, hombre o mujer, estará sujeto a los compromisos que ya existen, a los lineamientos racionales del sistema económico mundial», señaló García.
Sin embargo, la prensa peruana amaneció dando amplio eco a las declaraciones del premio Nobel Vargas Llosa. Perú, dijo el escritor, tiene dos opciones: el suicidio o el milagro. En su opinión, Ollanta Humala es Hugo Chávez con un lenguaje abrasileñado: la catástrofe. Si llegara a imponerse la hija de Alberto Fujimori, advirtió, los criminales y los asesinos pasarían de la cárcel al Gobierno. «Aquí se enfrentan extrema izquierda y extrema derecha con un centro dividido en tres partidos», declaró el autor de Conversación en la catedral.