Asegura que con su ayuno dio a conocer al mundo que luchan por una causa justa y ahora le gustaría mostrar cómo viven los que el régimen llama mercenarios
11 abr 2010 . Actualizado a las 03:03 h.El disidente cubano Franklin Pelegrino (39 años) abandonó el pasado miércoles la huelga de hambre que mantuvo durante 39 días en protesta por la muerte del opositor preso Orlando Zapata y en solidaridad con el ayuno que realiza por el mismo motivo Guillermo Fariñas desde el 24 de febrero. Ahora, Pelegrino, director municipal del Partido Republicano de Cuba en Cacocum, se encuentra débil y decaído, sufre dolores musculares y tiene síntomas de sordera. Él nunca fue encarcelado, pero sí padeció y sufre presiones continuas por su actividad política y de defensa de los derechos humanos por la libertad y por una Cuba libre y democrática.
-¿Cómo se encuentra después de 39 días de huelga de hambre?
-Yo pesaba 89 kilos y hace siete días quedé en 67, por lo que he perdido más de veinte, pero gracias a que no soy enfermizo estoy aquí.
-¿Le ha quedado alguna secuela?
-Se me olvidan las cosas. Yo no estaba preparado para esto y estos días cuando me hacían preguntas se me olvidaban...
-Su ayuno fue en solidaridad con Zapata y Fariñas
-Sentí la muerte del hermano Zapata, y yo lo que reclamo, como Fariñas, es la libertad de los 26 presos políticos enfermos. Eso está en el artículo 63 de la Constitución, por eso exijo su libertad. Solo pido libertad, que se cumplan los derechos, y una Cuba libre y democrática.
-En febrero ya había realizado una huelga de hambre.
-Sí, en solidaridad con el hermano Juan Carlos Reyes Ocaña (periodista del Movimiento Cristiano de Liberación detenido arbitrariamente en Holguín). La policía revolucionaria lo acusó de desacato, resistencia y desobediencia , todo buscando motivos para llevarlo preso. Y los opositores tenemos ese trabajo de denunciar lo que acometen con nuestros hermanos.
-¿Usted estuvo alguna vez encarcelado?
-No, pero sí en arresto domiciliario cuando murió Zapata y por otras fechas señaladas como el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. En esas ocasiones, la policía nos lleva dos o tres horas para interrogarnos, y después nos dicen ''preso domiciliario'', y no puedes salir de tu vivienda. Cuando ocurrió lo de Orlando Zapata, estuve en arresto domiciliario desde el 20 de febrero hasta el 25.
-¿Tenían algunas esperanzas cuando tuvo lugar el cambio de Fidel a Raúl Castro?
-No, no hay ningún cambio, ellos son iguales. Tienen un pacto con el diablo, no les importa que haya muertos aquí. Ellos hablan mucho de que el pueblo..., pero son ellos, y en Raúl Castro no tenemos esperanza ninguna.
-¿Qué tiene que pasar para que se produzcan cambios en Cuba?
-Que se respeten nuestros derechos de libertad de movimiento en el país. No nos importa que estén mil años en el poder, pero que respeten nuestros derechos. Pero ellos no quieren democracia ni cambios. Ellos tienen el dinero, la fuerza y la prensa y dicen de nosotros que somos mercenarios.
-Sí, acusan a los opositores de estar financiados por Estados Unidos.
-Me gustaría que todo el mundo viniera a nuestras casas para ver cómo estamos viviendo, y eso que nos llaman mercenarios de Estados Unidos.
-Después de su protesta y del eco que ha tenido internacionalmente, ¿teme represalias para usted o su familia?
-Sí, claro que espero represalias y represión conmigo, mi esposa y mis dos hijos (12 años y un año). Ya me han dicho que si sigo con la lucha me meterán preso y me retirarán la autorización para ejercer de barbero. De la dictadura no se puede esperar nada bueno, son asesinos. Raúl es un asesino, se lo digo así mismo.
-¿Habló con Guillermo Fariñas estos días?
-El miércoles pasado le envié un mensaje de aliento. Todos lo apoyamos en su decisión y se la respetamos, pero la decisión es solo suya. Él es un baluarte, claro que no queremos perder su vida. Es una lástima que podamos perder a Coco Fariñas, pero no hay quien pueda convencerlo de que desista de su ayuno.
-¿De verdad que no hay quien pueda convencerlo de que desista en su huelga de hambre tras conocer las declaraciones de Raúl Castro de que no aceptará chantajes?
-No, no hay quien pueda convencerlo. El ya se declaró mártir y nosotros respetamos su decisión. Yo también había dicho que no iba a claudicar hasta que Raúl Castro diera una respuesta a nuestras peticiones, y él habló el día 4, aunque no dio la respuesta que deseábamos. Además, la oposición interna y del exilio me pidió que desistiera de esta huelga, ya que me necesitaban en la plataforma de lucha pacífica por la libertad de mi país.
-¿Considera que su protesta ha servido para algo?
-Creo que sí, que es un orgullo. Yo estaba exigiendo un derecho y eso es algo muy grande y maravilloso. Además, di a conocer a todo el mundo que tenemos una causa justa y que luchamos por ella.