Destituido el fiscal general del régimen, que será reemplazado por el actual jefe de la Fiscalía militar
24 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Un grupo de disidentes cubanos, del que formaban parte los ex presos políticos Eduardo Vidal Franco y Omar Pernet Hernández, se personaron ayer en el Parlamento gallego para registrar un escrito en el que piden un pronunciamiento de los grupos a favor de la liberación de los presos políticos de la isla, así como una condena implícita al régimen castrista.
Los disidentes acudieron a la casona de O Hórreo acompañados por miembros del Partido Popular, si bien hasta el momento ningún grupo parlamentario ni la presidencia adoptó su propuesta para convertirla en declaración institucional. En el escrito, Vidal y Pernet, que llevan 17 años desterrados en España, reclaman una condena firme del Gobierno cubano por «asesinato» de Orlando Zapata Tamayo, así lo califican, a la vez que promueven la petición de libertad incondicional para todos los presos políticos cubanos.
La petición es tan solo una escala en la campaña emprendida por estos disidentes, pues Omar Pernet ya presentó el sábado otra propuesta de censura en el Parlamento de Berlín, donde también se reunió con diputados alemanes. Pernet denunció que actualmente hay 528 cárceles en Cuba donde, asegura, «los presos políticos son torturados». No dudó en calificar de asesinatos las muertes producidas por huelgas de hambre, que elevó a doce.
La iniciativa de estos activistas coincide en el tiempo con el abandono de la huelga de hambre que mantenía en Santiago el músico cubano Javier Fernández. Después de 25 días de protesta y con trece kilos menos, el artista abandonó la protesta que mantenía junto al consulado cubano en Galicia, en el barrio de Casas Novas. «Me encuentro bien, señaló, pero mi movilización no ha tenido la repercusión que yo pretendía. Lo que más siento es que no me haya visitado el presidente de la Xunta, que pasa todos los días por aquí para ir a su casa».
Por otra parte, el Consejo de Estado cubano presidido por Raúl Castro retiró de su cargo al fiscal general de la república, Juan Escalona, «por problemas de salud». Escalona, de 79 años y en el cargo desde 1993, será sustituido por el hasta ahora vicefiscal general y jefe de la Fiscalía militar principal, general Darío Delgado Cura. El cambio fue efectuado por el Consejo de Estado, a propuesta de Castro, previa consulta con el buró del Partido Comunista. En 1989, como ministro de Justicia, ejerció las funciones de fiscal en el juicio contra el general Arnaldo Ochoa, ejecutado por fusilamiento.