Un líder de la revolución, experto en represión, metido a electricista

La Voz

INTERNACIONAL

14 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Ramiro Valdés Menéndez, de 77 años de edad, uno de los supervivientes de la generación de militares cubanos que lucharon en Sierra Maestra y acompañaron a los hermanos Castro en su ascenso al poder, es el hombre elegido por el propio Fidel para sacar las castañas del fuego a Chávez.

Su currículo como revolucionario es insuperable: comandante de la revolución, vicepresidente del Consejo de Estado, ministro de Informática y las Comunicaciones, ex ministro del Interior, fundador del G-2 -servicio de inteligencia cubano- y coordinador del aparato represivo. De lo único que no hay constancia que sepa es de electricidad.

En Venezuela se teme que las misiones de este procónsul de Fidel en Caracas son otras.

Sospechan que sus prioridades serían: primero preparar grupos especiales de choque para reprimir manifestaciones y controlar el orden público, si llega el temido apagón nacional. Segundo, lograr la integración de los mandos cubanos en el Ejército venezolano y comandar las fuerzas militares de los países del ALBA, a imagen de la OTAN.

La tercera, pero no por ello menos importante, resolver el cese temporal de aprovisionamiento de alimentos a Cuba provocado por la detención del hispanovenezolano Fernández Berrueco.