La ola de frío que castiga Europa paralizó ayer gran parte de Alemania, donde muchas localidades quedaron aisladas por las copiosas nevadas, se cancelaron vuelos en varios aeropuertos y carreteras y líneas férreas quedaron cortadas. Mientras, en el mar Báltico olas de más de seis metros agrietaron los diques de la ciudad de Lübeck.
Los principales aeropuertos-Berlín, Hamburgo, Múnich y Dusseldorf- registraron retrasos y cancelaciones. En el caso de Fráncfort, en dos días se suspendieron más de 320 vuelos, afectando a unas 60.000 personas.
200 personas atrapadas
El temporal también provocó la interrupción de líneas férreas. Los equipos de emergencia rescataron ayer a unos 50 pasajeros de un tren que quedó atascado en la nieve y que viajaba entre Stralsund (noreste) y Berlín. Además, dedicaron varias horas a rescatar a unas 200 personas que pasaron la noche atrapadas en la autovía A-20 en ese mismo estado.
Mientras que el sábado las zonas más afectadas fueron el oeste y el sur de Alemania, el temporal de nieve fue ayer más intenso en el noreste del país. Bautizado como Daisy , provocó vientos de hasta 100 kilómetros por hora y cortes en el suministro eléctrico de alguna islas del Báltico, entre ellas Fehmarn, y en Brandemburgo. En Lübeck, los equipos de emergencia trabajan para evitar que el oleaje deteriore los diques.