La Casa Blanca niega que recibiera datos sobre el nigeriano cuando estaba a bordo del avión a Detroit
08 ene 2010 . Actualizado a las 10:03 h.El presidente Barack Obama asumirá la responsabilidad directa de errores en materia de seguridad y no anunciará dimisiones, según adelantó anoche la Casa Blanca a la CNN, mientras se retrasará la publicación del informe tras la investigación parcial de las carencias de los sistemas de inteligencia y seguridad que permitieron que el nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab se colase con explosivos en un avión con destino a EE.?UU. «No tiene intención de cesar a nadie, ni señalar con el dedo a nadie», declaró un funcionario que pidió el anonimato a la cadena de televisión. «Él dirá: ''Aquí están los problemas, yo soy responsable''», agregó.
Uno de los nombres a los que la prensa colgaba el cartel de dimisión era la de la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, que tuvo que retractarse de sus comentarios iniciales, en los que dijo que el sistema de seguridad había funcionado correctamente.
El funcionario señaló además que el presidente cree que las Administraciones anteriores han jugado a «esconder la pelota» y no fueron sinceras con el pueblo estadounidense cuando las cosas iban mal, por lo que Obama quiere ser directo.
Horas antes, la Casa Blanca negó que agentes de aduanas detectaran los presuntos vínculos extremistas de Abdulmutallab cuando este estaba ya a bordo del avión, y planeaba interrogarlo cuando tomase tierra en Detroit, según el diario Los Ángeles Times . «No hubo ninguna nueva información cuando el avión estaba en el aire», dijo un alto funcionario de la Casa Blanca.
Según dijo un funcionario el rotativo, «la gente en Detroit estaba lista para realizarle una segunda inspección». «La base de datos se había hecho eco de la preocupación del Departamento de Estado de que este tipo podía haber estado relacionado con elementos extremistas en Yemen», añadió el citado funcionario.
Retraso en el informe
Obama encargó, tras el fallido atentado, dos revisiones paralelas, que estaba previsto diera a conocer ayer a las 13.00 hora local (19.00 en España), pero su intervención se retrasaba anoche.
La primera, de la que se ha encargado Janet Napolitano, evalúa los sistemas de detección en los aeropuertos y los cambios necesarios para una mayor efectividad. La segunda, capitaneada por el asesor en temas antiterroristas John Breenan, trata de determinar cómo pueden funcionar mejor las listas de vigilancia terrorista.
El asesor de Obama sobre seguridad nacional, general James Jones, adelantó en una entrevista al diario USA Today que el informe generaría «cierto impacto» sobre la opinión estadounidense. Añadió que ni Obama ni nadie quieren que se produzca «un tercer golpe». Según el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, el texto pretende «dejar en evidencia las carencias y lo que debe ser reforzado».
En medio de la preocupación, un avión estadounidense con 231 pasajeros a bordo que se dirigía a Hawái fue desviado por las sospechas que despertó un pasajero. La aeronave, perteneciente a Hawaiian Airlines, regresó escoltada por dos aviones de combate al aeropuerto de Portland, en el estado de Oregón, de donde había partido.