Las lluvias torrenciales provocadas por una baja presión sobre el Pacífico fortalecido por el paso del huracán Ida dejaron al menos 91 muertos y 60 desaparecidos en El Salvador en derrumbes, aludes y desbordamiento de ríos, además de la evacuación de 7.000 personas. La península mexicana de Yucatán se mantenía ayer en estado de alerta, al igual que la franja sur de Estados Unidos.
«Hemos tenido desgraciadamente 91 fallecidos» en cinco de los 14 departamentos del país, declaró el ministro de Gobernación salvadoreño, Humberto Centeno, en una conferencia de prensa. La gran mayoría de los fallecidos se produjeron en los departamentos de La Libertad, Cuscatlán y La Paz (centro), así como en el de San Vicente (este), donde Protección Civil decretó la alerta naranja que activa todo el sistema de atención de emergencias.
Los equipos de rescate buscaban a personas desaparecidas, por lo que se teme que el número de víctimas aumente. En las localidades de Verapaz y Tepetitán, en San Vicente, podría haber «más fallecidos», ya que los aludes y desbordamientos de ríos han «arrasado» numerosas viviendas, según el director de Protección Civil, Jorge Meléndez.
Sin evacuaciones en Cancún
El paso del Ida , de categoría dos en una escala de cinco y con vientos de casi 160 kilómetros por hora, provocó intensas lluvias en el balneario mexicano de Cancún y la evacuación de los habitantes de las islas Holbox y Punta Allen. En la zona hotelera de Cancún, visitado sobre todo por europeos, hay «una ocupación de 45%, o sea que tenemos a unos 28.000 turistas que permanecen en sus hoteles porque no consideramos necesaria ninguna evacuación», dijo Rodrigo de la Peña, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún. Al menos 90 pozos petroleros y de gas natural en Veracruz y Tabasco se encuentran paralizados por las lluvias.
La vigilancia se extendía también a al sureste de EE.?UU.: desde isla Grande, en Luisiana, hasta los límites de Misisipi y Alabama, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH).