Las amenazas a Obama desbordan al Servicio Secreto norteamericano

Tatiana López

INTERNACIONAL

Son tantas que han generado un ambiente de tensión entre los agentes, según se afirma en un informe del Congreso

23 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El alarmante número de amenazas de muerte contra el presidente de EE.UU., Barack Obama, ha creado una creciente situación de tensión entre los agentes del Servicio Secreto (SS) de este país, según un informe elaborado por el Congreso estadounidense y que fue filtrado ayer por el periódico The Boston Globe .

La noticia, que coincidió con el arresto en Nueva Jersey de un guardia de seguridad que había amenazado a Obama, asegura que los agentes están agobiados por el exceso de trabajo que ha generado el primer presidente afroamericano, objetivo de lunáticos y extremistas.

Según un estudio del Southern Poverty Law Center, desde el año 2000 los crímenes de odio se han incrementado en Estados Unidos en un 35%, una subida a la que no ha ayudado la elección de Obama. Precisamente, este es también el presidente que más amenazas de muerte ha recibido desde su elección, y el único que contó con la protección del servicio 18 meses antes de entrar en la Casa Blanca.

El aumento de amenazas, unido al recorte presupuestario, ha hecho que los agentes estén sometidos a una fuerte tensión y que incluso hayan solicitado a los superiores que recorten las áreas de trabajo, pues tienen también bajo su tutela la investigación de delitos electrónicos, fraude y falsificación.

Una agencia centenaria

Creado en 1865 como una rama del Departamento del Tesoro, el Servicio Secreto estaba encargado en principio de combatir los delitos económicos. Sus funciones se vieron ampliadas para proteger a los dirigentes. Este trabajo acabó convirtiéndose en su principal ocupación, sobre todo después de que en 1917 una ley tipificara las amenazas presidenciales como delito grave.

En la actualidad, al menos 32 personas reciben protección constante del SS, muchas de ellas antiguos ex presidentes. Desde 1967 tienen derecho a su equipo de seguridad de forma vitalicia. Sin embargo, por motivos presupuestarios, ese seguimiento ha pasado a ser solo por diez años. Es decir, el último en recibir protección de por vida será Bill Clinton.

Y como muestra de las amenazas a Obama, el guardia de seguridad del aeropuerto de Newark, John Kelly, a quien al parecer alguien le oyó la consigna «matar a Obama» fue arrestado menos de 24 horas antes de que el presidente aterrizara en ese aeropuerto. Kelly, un republicano patriota de 55 años, niega haber proferido tal expresión.