El secretario de Defensa, Robert Gates, explicó que el nuevo proyecto antimisiles de Estados Unidos para la defensa de sus aliados europeos estará formado por barcos Aegis provistos de interceptores de misiles SM-3. En una segunda fase, que no comenzaría antes del 2015, se desarrollarán sistemas de defensa terrestre.
El vicepresidente del Estado Mayor, el general James Cartwright, aclaró que en la primera fase EE.?UU. prevé mantener tres barcos navegando por el Mediterráneo y el mar del Norte para proteger áreas de interés. Aunque, según Cartwright, no se descarta aumentar el número de buques «en caso de que fuera necesario».
Según Gates, se ha optado por la utilización de barcos con SM-3 porque es la medida más eficaz contra los misiles de corto y medio alcance de Irán. Aunque también afirmó que las negociaciones con Polonia y la República Checa continuarán. Y es que, según Gates, EE.?UU. planearía una segunda fase en la que la tecnología de defensa para misiles de media distancia se instalará en territorio de esos países.
Varias fases
Así las cosas, el nuevo plan tendría cuatro fases. La primera de ellas sería puesta en marcha en el 2011 con el envío de los barcos; la segunda, prevista para el 2015, utilizaría tecnología más desarrollada tanto en el mar como en instalaciones terrestres en Polonia y en República Checa, o en territorios como Turquía o el sur de Europa.
Después, en una tercera fase prevista para el 2018 se instalaría una moderna generación de misiles de defensa que serían nuevamente sustituidos por versiones mejoradas en el año 2020.
Gates definió la decisión hecha pública ayer como «la oportunidad de prestar cobertura contra amenazas más inmediatas de Irán y otros».
Sobre la posibilidad de negociar con Irán, el secretario de Defensa cree que «todavía hay tiempo para la diplomacia, además de la posibilidad de utilizar sanciones que convenzan al Gobierno iraní de que continuar con sus programas de armamento nuclear va a reducir su seguridad».
Expectativa de Israel
La decisión de Barack Obama de modificar la política de defensa ha llevado a Israel a prepararse por si Estados Unidos decidiera instalar en su territorio parte del escudo antimisiles, aunque eso no parece muy probable, ya que el presidente norteamericano ha declarado que no cree que Irán «represente una amenaza para la existencia de Israel».