«Los europeos solo quieren discutir el programa nuclear, lo único que les interesa es su seguridad»

La Voz

INTERNACIONAL

13 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ebadi apoyó las protestas que acabaron con el derrocamiento del sha y la instauración de la República islámica en 1979. Islamista reformista, defiende que islam, democracia y derechos humanos no son incompatibles.

-¿Cuándo acabará la «pesadilla» de la revolución a la que alude en el subtítulo de su novela?

-Toda pesadilla tiene su despertar. El pueblo iraní quiere democracia y va a conseguirla, pero no se puede poner una fecha. Solo puedo decir que los iraníes no van a dejar de lado su esperanza.

-La revolución que tantas esperanzas despertó ha acabado en fracaso total.

-Los objetivos de la revolución islámica eran la libertad y la justicia y nos decían que podíamos conseguir ambas. Logramos independizarnos de Estados Unidos, pero no la verdadera libertad con la que soñábamos y, además, nos hemos convertido en un país muy pobre. Yo pienso que deberíamos tener tanto independencia como libertad, pero la república tiene muchas dificultades y conflictos internos. Aunque no hubiéramos tenido a Ahmadineyad, como presidente habríamos tenido los mismos problemas. Por ejemplo, todas las leyes contra la mujer, la falta de libertad de expresión o la censura. Yo siempre he criticado al Gobierno, incluso con Jatamí.

-¿Cree que EE.?UU. y la UE debieron apoyar con más fuerzas las protestas?

-Lo que queremos es que lo que está pasando en Irán llegue a todo el mundo, que los encargados de difundir las noticias hagan su trabajo con honestidad y veracidad. Esta es la ayuda que pedimos a Occidente.

-¿Cree que puede haber acuerdo sobre el programa nuclear iraní?

-Espero que el Gobierno iraní pueda llegar a un acuerdo con la comunidad internacional y que no haya más sanciones.

-¿Cómo ve la posición de Europa?

-En los tres últimos años solo quiere discutir la cuestión nuclear, porque lo único que le interesa es su seguridad. La violación de los derechos humanos, ya sea en Irán, Afganistán o Irak, no puede ser un problema de un país, sino de todos, porque estamos en el mismo barco.