La canciller federal abrió oficialmente ayer la campaña electoral para las elecciones del 27 de septiembre
07 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La canciller federal, la cristianodemócrata Angela Merkel, afirmó ayer que Alemania necesita una nueva coalición de Gobierno entre su formación y los liberales y aconsejó a sus actuales socios del Partido Socialdemócrata (SPD) tomarse «una pausa en la oposición».
Merkel abrió así oficialmente la campaña electoral de su formación para los comicios legislativos en Alemania del próximo 27 de septiembre durante un mitin de la Unión -cristianodemócratas (CDU) y socialcristianos bávaros (CSU)- en el recinto ferial de la ciudad de Dusseldorf, al occidente del país.
La jefa del Gobierno germano, cuyo partido es claro favorito en todas las encuestas para ganar las elecciones, diagnosticó a los socialdemócratas, con quienes gobierna en gran coalición desde hace cuatro años, una crisis de identidad.
El SPD «se encuentra en medio de una lucha de identidad» y no sabe decidirse entre las distintas alternativas de alianza con partidos menores y la gran coalición, mientras sufre «una enorme división en su propio seno», por lo que necesita tomarse una pausa la próxima legislatura encabezando la oposición, dijo Merkel.
Pese a todo, la canciller defendió el trabajo de los últimos años de la gran coalición en el acto al que asistió la cúpula al completo de la CDU, así como el líder de la CSU y jefe del gobierno de Baviera, Horst Seehofer.
Éxitos del Ejecutivo
«No pienso hablar mal» del trabajo del Gobierno en la legislatura que acaba «solo porque los socialdemócratas hayan hecho su aportación», dijo Merkel, quien destacó los éxitos de su actual gabinete en el mercado laboral, la educación, la investigación y la política familiar, así como para hacer frente a la crisis económica internacional.
Sin embargo, afirmó que el país necesita de un nuevo Gobierno formado por los partidos de la Unión y los liberales, lo que supondría una reedición de la coalición que entre 1982 y 1998 gobernó Alemania a las órdenes de Helmut Kohl.
Ante unos 9.000 seguidores, que la ovacionaron largos minutos en pie y aplaudieron reiteradamente, la canciller subrayó que su partido luchará para, junto a los liberales, sumar una mayoría que supere la conjunción del SPD, el partido de La Izquierda y los Verdes. «Nuestro partido va mas allá que los socialdemócratas. Nuestro pueblo no vota al miedo. Nuestro pueblo vota seguridad», dijo Merkel para responder a las críticas vertidas por el candidato del SPD y titular alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, en un mitin de su partido a una posible alianza de centroderecha.
Mientras Merkel evitó críticas directas contra su todavía socio en el Gobierno de Berlín, otros oradores de la Unión atacaron directamente a Steinmeier y pusieron en duda sus afirmaciones de que el SPD no buscará una alianza con el partido de La Izquierda, formado por disidentes socialdemócratas y poscomunistas de la extinta RDA.
El líder de la CSU Seehofer no dudó en decir que «donde esta Steinmeier también están (Oscar) Lafontaine y (Gregor) Gysi», en referencia a los dos líderes de La Izquierda, el primero antiguo presidente del SPD.
La canciller alemana advirtió, sin embargo, de que «las elecciones no están decididas», «aunque tenemos las mejores posibilidades», dijo, y pidió a sus correligionarios que trabajen para que la Unión repita como primera fuerza política.
Sondeos
Los sondeos demoscópicos en Alemania coinciden en atribuir al partido de Merkel entre 12 y 14 puntos porcentuales de ventaja sobre el SPD, con hasta un 37% de posibles sufragios, mientras auguran a los liberales un 14%, lo que permitiría a ambos partidos disfrutar de una amplia mayoría en el parlamento para una nueva coalición de Gobierno.