Los militares no logran encontrar entre los cadáveres el cuerpo del líder del grupo, lo que hace pensar que huyó.
31 jul 2009 . Actualizado a las 10:19 h.Los combates que se registran desde hace cinco días en el norte de Nigeria dejan ya un balance de 600 muertos tras perder la vida durante la madrugada y la mañana de ayer unos 200 islamistas de la secta de los talibanes como consecuencia de la despiadada ofensiva desplegada por el Ejército para destruir su resistencia en Maiduguri, la capital del estado de Borno.
Según testigos, los choques en esta ciudad cesaron a mediodía, cuando las fuerzas de seguridad consiguieron hacerse con el control en el feudo de los radicales. Pero momentos después empezó la cacería para capturar a los islamistas que habían conseguido huir en dirección a la selva. Era especialmente intensa porque entre los evadidos podría encontrarse el líder del grupo, Mohamed Yusuf. Su cuerpo no fue encontrado a pesar de que testigos presenciales dijeron que habían visto cómo los soldados lo buscaban entre las decenas de cadáveres. En cambio, sí fue hallado muerto el número dos, Abubakar Shekau. «Murió junto a 200 partidarios mientras intentaban escapar», explicó un oficial de policía que pidió el anonimato.
El último balance difundido por policía y testigos indica que al menos 600 personas murieron en los combates que empezaron el domingo y que alcanzaron cuatro estados septentrionales de Nigeria (Borno, Bauchi, Kano y Yobe).
Esta trágica estadística creció tanto por las muertes que causó el brutal ataque contra la periferia de Maiduguri, cuna de los fundamentalistas que se oponen a la occidentalización del país y que reclaman la vuelta a la ley islámica. Las tropas bombardearon con fuego de mortero la zona durante la noche y luego dispararon con armas pesadas y livianas por la mañana mientras los insurgentes intentaban huir, dijeron testigos y policías.
Un periodista local afirmó haber visto y contabilizado los cadáveres de noventa milicianos islamistas tras la ofensiva. «Unos setenta cuerpos estaban diseminados alrededor de la mezquita y de la base de los talibanes. Dentro de una casa hemos visto veinte cuerpos más», declaró Mustapha Isa, periodista del Daily Trust . El elevado número de víctimas colapsó el depósito de cadáveres del Hospital Universitario, que tiene capacidad para albergar medio millar de cuerpos y donde los muertos están teniendo que ser colocados en el suelo, informó la prensa local.
Se cree que algunos de los combatientes islamistas proceden de los países vecinos Níger y el Chad. Según informaciones de prensa de Nigeria, el número de personas que huyeron de la violencia puede ascender a 10.000. De estos, unos tres mil, en su mayoría cristianos perseguidos por los islamistas, escaparon para refugiarse en los cuarteles.
En la zona sitiada de Maiduguri algunos habitantes se encerraron en sus casas. Debido a que las tiendas también fueron abandonadas o permanecen cerradas, es muy difícil el abastecimiento de alimentos.
En otros estados islámicos hubo decenas de detenciones, en cumplimiento de la orden del presidente nigeriano, Umaru Yar'Adua, que instó a la policía y al Ejército a actuar con mano dura. El problema tiene que ser atacado de raíz, dijo.