La joven maestra Aimée González se sorprendió mucho ayer al conocer la noticia de que Cuba había aceptado reanudar las conversaciones con Estados Unidos sobre asuntos migratorios y otros temas de interés mutuo. «No he visto nada publicado en nuestra prensa, y eso que yo procuro mantenerme informada», asegura esta docente.
Como ella, muchos cubanos que reciben información básicamente de medios de prensa de la isla, no conocían la noticia, aunque otros ya comenzaban a enterarse por el boca a boca.
«Me lo comentó hoy un amigo que tiene Internet en su trabajo, pero creo que aquí no ha salido», dice Ignacio Carmona, técnico de telefonía.
«Dicen que salió en Yahoo. Sería un buen paso adelante en la normalización de las relaciones. Quizá lleguen hasta a quitar el bloqueo, que es lo que necesitamos», comenta Liuber Alonso, estudiante universitario. «No lo sabía. Creo que en líneas generales es positivo, pero prefiero esperar a tener la información oficial antes de opinar», dice M.?L., funcionario de un ministerio que pidió no revelar su nombre.
Emigrar legalmente
Por otra parte, algunos como Juana M. Bermúdez, una jubilada de 66 años, tienen esperanzas de que este paso repercuta directamente en sus vidas. «Si las relaciones vuelven al menos al nivel que tenían antes, otorgarán más visas y mucha más gente podrá viajar legalmente. Mi hijo mayor emigró hace 13 años y el más chiquito quiere reunirse con su hermano, pero yo siempre le aconsejo que espere a hacerlo legalmente». Y es que los acuerdos migratorios anteriores a la época Bush estipulaban que el Gobierno norteamericano debía otorgar unas 20.000 visas anuales.
Cuba y EE.?UU. mantuvieron conversaciones sobre asuntos migratorios desde la llamada Crisis de los balseros, en 1994, y en el 2003 fueron interrumpidas por la parte norteamericana.
Según publicaron varias agencias internacionales, ahora, además de reanudar estos contactos, el Gobierno de Barack Obama se dispone a establecer un sistema de correo directo entre su país y la isla. «Eso ayudaría a facilitar la comunicación con la familia, aunque a los mulos se le acabe el negocio», dice el informático Ezequiel Fundora, refiriéndose a las personas que se dedican a llevar y traer paquetes.
«Es una noticia importante. Ojalá haya resultados pronto. Creo que ya va siendo hora de dialogar y mejorar las relaciones entre nosotros. No es posible vivir en paz, teniendo un enemigo tan poderoso y tan cercano. Si se van normalizando la relaciones, será bueno para todos», resume Alicia Fuentes, ingeniera civil.