El Supremo rechaza juzgar a un ex fiscal de Bush y a un ex director del FBI por abusos a un detenido

La Voz

INTERNACIONAL

El Tribunal Supremo estadounidense hizo pública ayer una sentencia en la que deniega la pretensión de un detenido por terrorismo tras el 11-S de que se juzgara a dos ex altos funcionarios del Gobierno de George W. Bush por malos tratos y detención ilegal.

En una reñida decisión, cinco votos a favor y cuatro en contra, el Supremo revoca una sentencia de otro tribunal inferior. En ella se admitía que cientos de detenidos tras los atentados del 11 de septiembre del 2001 tenían derecho a que se juzgara a John Ashcroft, ex fiscal general (secretario de Justicia), y a Robert Mueller, ex director del FBI, bajo la acusación de ser responsables de los abusos cometidos contra ellos tras sus detenciones.

La sentencia del alto tribunal no significa, sin embargo, que ni estos dos altos funcionarios ni otros bajo su mando tengan ninguna inmunidad ante acusaciones de este tipo. Incluso traslada de nuevo al caso al tribunal inferior del que provenía y dice que aunque en este caso no se han demostrado las acusaciones, nuevos datos podrían demostrar la inconstitucional de las alegaciones.

El Supremo deja en manos de ese tribunal la decisión de continuar o no con el caso y de si pide a los querellantes la presentación de otras pruebas acusatorias contra los funcionarios de la Administración de George W. Bush.

El caso lleva el nombre de uno de los detenidos tras los atentados contra las Torres Gemelas en las redadas que se hicieron en EE.?UU. Se trata del paquistaní Javald Iqbal, detenido en Nueva York y que como el resto de los arrestados dijo que había sufrido abusos y humillaciones en la prisión en la que estuvo encerrado. Además, denunció que su detención era discriminatoria, ya que se había practicado por el hecho de ser musulmán y extranjero. Iqbal fue absuelto de la acusación de actos terroristas por el tribunal estadounidense que lo juzgó en el 2003 y deportado a su país de origen.