Obama se opone ahora a publicar las fotos de las torturas a prisioneros

Victoria Toro

INTERNACIONAL

El presidente norteamericano, Barack Obama, ha cambiado de idea y está intentando ahora evitar la publicación de decenas de fotografías que muestran el abuso a detenidos en cárceles de Irak y Afganistán entre el 2001 y el 2006 por soldados del Ejército estadounidense. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, declaró ayer que el presidente cree que su publicación es «un potencial riesgo para nuestras tropas».

La difusión de esas imágenes era una obligación impuesta por un tribunal al Pentágono, tras la denuncia de la Unión Americana de Libertades Civiles (UCLA), que había pedido a los jueces que obligaran a dar publicidad a las fotos con el argumento de que prueban que lo ocurrido en la prisión iraquí de Abu Ghraib era un hecho mucho más extendido y sistemático. Los tribunales dieron la razón a la UCLA y fijaron la fecha del 28 de mayo como límite para publicar las fotografías.

Hace unos días, y pese a reticencias, el Gobierno parecía dispuesto no solo a cumplirla sino a divulgar cientos de fotos, pero súbitamente Obama cambió de opinión. Ayer se supo que la semana pasada, el presidente se reunió con un grupo de consejeros legales de la Casa Blanca y les pidió que bloquearan la publicación. También se dio a conocer que, en los últimos días, varios altos miembros del Ejército habían manifestado una tremenda preocupación por el daño que esas imágenes podían causar al cuerpo militar.

Críticas

La UCLA criticó la decisión de Obama. «Es totalmente incompatible con la declaración de transparencia que el presidente ha hecho una y otra vez», aseguró. Insiste en que la divulgación es fundamental para que los ciudadanos entiendan el alcance del abuso a los prisioneros así como para conocer qué altos funcionarios fueron responsables de autorizarlos o permitirlos.

Sí se ha filtrado que algunas de esas instantáneas muestran a los prisioneros intimidados por soldados, incluso a punta de pistola. Pero la respuesta del Pentágono ha sido que todos esos abusos han sido investigados y sus responsables, castigados. Su portavoz, Bryan Whitman, declaró ayer que «más de 400 personas han sido sancionadas por esos hechos».

Es seguro que en la decisión de Obama ha debido pesar el escándalo que se provocó en todo el mundo cuando se pudieron contemplar las imágenes de Abu Ghraib. En aquellas fotografías aparecían prisioneros desnudos y amontonados mientras los soldados se mofaban de ellos y los trataban como a perros. También es probable que no se le haya olvidado que la publicación de varios textos de la Administración Bush justificando las torturas en Guantánamo causó una tormenta política entre demócratas y republicanos.