Cientos de personas se manifiestan en la capital pidiendo la renuncia del jefe del Gobierno.
14 may 2009 . Actualizado a las 20:16 h.La acusación de asesinato que pesa sobre el presidente Álvaro Colom plasmada en el vídeo que dejó el abogado Rodrigo Rosenberg, muerto el domingo y que hasta ese momento investigaba el crimen del empresario Khalil Musa, desató una ola de desconfianza e indignación en Guatemala.
Colom negó ayer ser «un asesino» y, en pro de la democracia, descartó dimitir porque «fue electo por los guatemaltecos». Prometió una investigación profunda, que ha dejado en manos de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CIGIG), dirigida por el fiscal español Carlos Castresana.
Pero la sociedad guatemalteca sigue consternada por el vídeo de Rosenberg. Ayer, cientos de personas participaron en una manifestación frente al Palacio Nacional, en Ciudad de Guatemala, reclamando justicia y la dimisión del presidente. También partidarios de este se concentraron para darle apoyo.
Para Carlos Castresana, las muertes de Khalil Musa y de su hija, el mes pasado, están «claramente relacionadas» con la de Rosenberg. Musa formaba parte del consejo directivo del Banco de Desarrollo Rural, del que el Estado es accionista, y al que Rosenberg atribuía operaciones de lavado de dinero.
El asesinato de Musa, además, coincidió con la llegada al país del relator especial de la ONU sobre la independencia de los magistrados y abogados, Leandro Despouy, para supervisar la elección de nuevos magistrados del Tribunal Supremo, lo cual, sumado a la reciente Ley de Armas, y varias propuestas de reforma fiscal, supone una amenaza para muchas actividades ilícitas que hay en el país.
Guatemala es uno de los países con la tasa de homicidios más alta del mundo. Este año, la media ha ascendido a 16 al día, muchos vinculados a las maras (pandillas), pero también al narcotráfico, en especial a causa del refugio que los narcos mexicanos encontraron en Centroamérica, tras la ofensiva contra ellos de Felipe Calderón.
Sin embargo, según la CIGIG, cerca del 95% de los crímenes que se cometen en el país quedan impunes. Por ello Castresana no se cansa de reclamar más apoyo del Gobierno y se queja de la falta de medios.
«Legalmente no existe una base para poderle exigir que se retire del cargo mientras dura la investigación. Lo que sí es cierto es que se trata de una denuncia grave que dejó un abogado, a manera de testimonio», dijo el ex presidente del Colegio de Abogados, Mario Chávez.
Desde que asumió el cargo, en diciembre del 2007, el socialdemócrata Colom tuvo que hacer frente a varios escándalos. El más sonado, en septiembre del 2008, se inició tras hallarse micrófonos en el despacho presidencial y otras dependencias.