La policía afgana dispersa a tiros una manifestación por la muerte de civiles en el ataque de EE.UU.

Mohamed Reza

INTERNACIONAL

Cientos de afganos manifestaron su dolor y su furia por el centenar de muertos, la mayoría civiles, que causaron las bombas estadounidenses en Bala Buluk, en la provincia de Farah, mientras el Gobierno afgano y el Ejército de EE.?UU. intentaban ayer concluir una investigación sobre dicho ataque. Los manifestantes dieron rienda suelta a su ira antes de ser dispersados a tiros por la policía tras enfrentamientos en Farah. Cuatro manifestantes fueron hospitalizados, uno herido de bala. «La policía trató de dispersarlos, pero lanzaron piedras e intentaron entrar en las oficinas del gobernador provincial, que en respuesta disparó al aire», indicó el gobernador adjunto, Mohamad Yunus Rasuli, que describió la manifestación como violenta. «La gente está muy furiosa. Gritaron '¡muerte a EE.?UU.'!», dijo un joven manifestante contactado por teléfono.

El coronel Greg Julian, portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, declaró que esperaba para ayer mismo los resultados de las investigaciones, una celeridad inusual en este tipo de casos. La investigación fue llevada a cabo por representantes de los Ministerios de Interior y de Defensa, del Parlamento, de la Presidencia afgana y de las fuerzas internacionales.

El jefe del Pentágono, Robert Gates, de viaje en Afganistán, cuestionó la versión actual sobre los hechos y acusó a los talibanes de la muerte de los civiles. En una rueda de prensa en Kabul, Gates respondió a la pregunta de un periodista: «He oído hablar de la información a la que se refiere usted, concerniente a talibanes que lanzan granadas en las casas para causar víctimas civiles y atribuir la culpa a Estados Unidos». «Pero pienso que debemos esperar los resultados de la investigación», añadió Robert Gates.