El alto mando militar norcoreano amenazó ayer con atacar «blancos importantes» de Japón en el caso de que Tokio trata de derribar un satélite que tiene intención de lanzar en los próximos días. «Si Japón imprudentemente intercepta al satélite de fines pacíficos de la DPRK (Corea del Norte), el KPA (Ejército del Pueblo Coreano) lanzará sin piedad ataques mortíferos, no solo contra los medios de intercepción ya desplegados, sino también contra blancos importantes», advierte un comunicado militar. «Nuestra fuerza revolucionaria está lista para un combate de alto nivel», añade.
El mando militar advierte también a Estados Unidos de que debe «retirar inmediatamente las Fuerzas Armadas desplegadas si quiere evitar daños».
Japón, Corea del Sur y EE.?UU. sospechan que el plan norcoreana de poner en órbita entre el 4 y el 8 de abril un satélite de telecomunicaciones podría esconder el ensayo de un misil de largo alcance Taepodong-2, teóricamente capacitado para caer sobre un territorio estadounidense como Alaska o Hawái.
Corea del Norte ya ha empezado a cargar de combustible el cohete, proceso que llevará unos cuatro días, según la cadena CNN, y desplegado un escuadrón de cazas Mig-23 en la base aérea próxima al lugar del lanzamiento, según la agencia surcoreano Yonhap.
Interceptación
Japón y Estados Unidos ya han desplegado navíos con equipos Aegis, destructores de misiles. Además, la semana pasada las autoridades niponas activaron en tierra lanzaderas con misiles defensivos Patriot con el objetivo de derribar el cohete si amenaza con caer sobre su territorio.
Tokio amenazó ayer con endurecer las actuales sanciones bilaterales a Pyongyang si el régimen comunista sigue adelante con su plan, y acordó con Seúl impulsar una nueva resolución del Consejo de Seguridad. Pyongyang indicó que una discusión de la ONU sobre su lanzamiento -y más aún si se decidieran sanciones en su contra- implicaría el cese de las negociaciones internacionales sobre su desarme nuclear.