Una Presidencia al ralentí tras los seis meses de hiperactividad del mandato de Nicolas Sarkozy
INTERNACIONAL
Lo dicen en público casi todos los eurodiputados, y también en privado la mayoría de los diplomáticos y de los funcionarios de la Comisión Europea y del Consejo. La Presidencia checa de la Unión ha ido al ralentí, y no solo por la diferencia de ritmo tras el hiperactivo mandato de Nicolas Sarkozy durante el semestre francés. También porque los checos apenas se han preocupado de sacar adelante iniciativas propias o de desatascar asuntos atrasados.
«En algunas reuniones de ministros ni siquiera vienen con propuestas de conclusiones escritas, y en otras se limitan a recoger en la agenda como debates e intercambios de opinión temas que deberían estar sometidos a decisión», asegura un diplomático experto en asuntos comunitarios.
La era «Sarko»
Es cierto que los checos han convocado varias cumbres en las que se han pactado medidas anticrisis, pero también lo es que esa estrategia venía de la era Sarkozy, y que la actual Presidencia se ha limitado a gestionar las discusiones sobre propuestas encargadas previamente a la Comisión en la etapa de mando francés. Precisamente, acaba de ser Sarkozy el encargado de desmontar la única iniciativa realmente propia que hasta ahora había tenido Praga: organizar una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno dedicada a la situación del mercado laboral. Finalmente, a la reunión asistirán la patronal y los sindicatos, pero ningún líder más que Durão Barroso y Topolanek.
Quizá no se trate solo de una cuestión de desidia, sino más bien de carácter. Los euroescépticos tienen una notable influencia en la República Checa, donde, a pesar de la riada de ayudas estructurales, parte de la población sigue viendo en la UE un riesgo para la soberanía nacional.
Incorporación al euro
La crisis los había acercado a sus socios (de hecho está previsto que los checos se incorporen al euro a partir del próximo otoño). Pero la caída de Topolanek y la inestable situación del país, pendiente ahora de una convocatoria electoral de imprevisible resultado, puede dar marcha atrás a muchos avances.