Irán, dispuesto a abrir un diálogo con EE.UU. «de igual a igual»

Javier Martín

INTERNACIONAL

Sugiere que la Casa Blanca dé el primer paso y advierte que no renunciará a sus principios

11 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Irán le mostró ayer al presidente Barack Obama sus dos caras y le dijo que está dispuesto a dialogar siempre que sea «de igual a igual», pero que en ningún caso renunciará a sus principios. Ante miles de personas congregadas en el sur de Teherán para celebrar el trigésimo aniversario de la Revolución, el presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, volvió a sugerir que Washington debe ser el que dé el primer paso, con un gesto que demuestre que su voluntad de girar es sincera.

«La Administración estadounidense ha anunciado que quiere cambiar y optar por el camino del diálogo. Ese cambio debe ser fundamental y no solo táctico», reiteró el mandatario en un discurso pronunciado en la famosa plaza de Azadi (Libertad), que presentaba menor asistencia de la esperada. «El pueblo iraní recibe con beneplácito estos cambios y está preparado para el diálogo, pero en un ambiente justo, lógico y de respeto mutuo», agregó.

Irán y EE.?UU. rompieron sus lazos diplomáticos en 1980, tras el triunfo del alzamiento popular contra la monarquía autoritaria del último sha de Persia, el prooccidental Mohamed Reza Pahlevi. Sin embargo, las raíces del conflicto se remontan a 1953, año en el que un golpe de Estado planeado y ejecutado por la CIA e instigado por el Reino Unido, derrocó el Gobierno democrático del nacionalista Mohamed Mossadegh y devolvió el poder absoluto al sha.

Convencido de que la oferta estadounidense es fruto de la fortaleza de la República Islámica, Ahmadineyad insistió ayer en que debe ser la Casa Blanca la que mueva la primera ficha, retirando las tropas de Irak y pidiendo disculpas al pueblo iraní «por los crímenes cometidos» en el pasado. «Estados Unidos se ha percatado de que no sirve la fuerza y por eso ha optado por cambiar. Durante muchos años ha intentado oponerse a Irán y no lo ha conseguido. El pueblo iraní ha logrado imponerles su voluntad», subrayó el mandatario.

«Voy a revelar algo. Hoy día Irán ya no está bajo la sombra de la amenaza. La amenaza se ha acabado», agregó. En este sentido, el presidente iraní insistió en que ni siquiera las sanciones «más duras de la historia» han conseguido doblegar la determinación de la República Islámica.

Su discurso, en apariencia conciliador pero muy firme, contrastó con el despliegue propagandístico previo escenificado por el régimen, que movilizó a miles de voluntarios islámicos para llenar la plaza.