La gallega se ve obligada a cambiar de ubicación ante las fuertes medidas de seguridad
06 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Aunque en EE.?UU. la conocen como Condy, a Concepción Martín, natural de Lugo y famosa por haber pasado casi tres décadas haciendo vigilia frente a la Casa Blanca, le gusta que la llamen solo Conchita. Es lo poco que le queda de su antigua vida, la que abandonó en 1982 para dedicarse a denunciar la política exterior de un país «donde siempre hay un buen motivo para protestar». Hasta ahora, lo había hecho a las mismísimas puertas del Despacho Oval. Sin embargo, las fuertes medidas de seguridad que el próximo 20 de enero rodearán la toma de posesión de Obama la obligaron a trasladarse hasta un parque cercano.
«Me pasa cada cuatro años, pero en esta ocasión ha sido casi peor porque, con todo lo que se está montando, seguramente tendré que irme a más de 7 kilómetros», aseguraba a La Voz, no sin antes matizar que cuando todo vuelva a la normalidad espera «poder volver a mi sitio, aunque con esta gente nunca se sabe».
Acostumbrada a ser el centro de atención de los miles de turistas que cada año visitan la Casa Blanca, a los que suele recibir gritando consignas contra EE.?UU., Conchita no parece tampoco contenta con la elección de Obama, a quien ve como «otro lobo disfrazado de cordero que va a hacer lo mismo que hicieron los anteriores: robar, matar y explotar».
Una opinión que no es, sin embargo, compartida por la mayoría del país, algo que se espera se traduzca también el día de la inauguración de su mandato. Con cerca de tres millones de personas previstas para la gran cita, y en contraposición a las escasas 300.000 que acudieron a ver a Bush, se calcula que el coste total de la ceremonia podría ascender a casi 75 millones de dólares. «Eso, si hace buen tiempo», aseguraba hace poco uno de los organizadores. Y es que, si como apuntan las previsiones, el día de la inauguración nieva el trabajo de limpiar el cortejo presidencial podría aumentar la factura en varios millones más.
«Es lo bueno que tengo yo», bromea Conchita «Yo sigo aquí con nieve, lluvia y frío y siempre por el mismo precio».