Un nuevo escándalo en el entorno de Obama se lleva por delante al secretario de Comercio
INTERNACIONAL
El gobernador demócrata de Nuevo México, el hispano Bill Richardson, anunció a última hora de la tarde de ayer que renuncia a su nominación como secretario de Comercio del Gobierno de Barack Obama, debido a que está siendo objeto de una investigación judicial por un presunto trato de favor a una empresa.
Un jurado investiga cómo es posible que una compañía de California, que realizó donaciones económicas para una campaña electoral de Richardson, lograse posteriormente un lucrativo contrato con el gobierno de Nuevo México, en manos del político hispano.
«Déjenme decir claramente que tanto yo como mi Administración hemos obrado debidamente, y que esta investigación que se está llevando a cabo así lo pondrá de manifiesto -manifestó el gobernador en un comunicado divulgado por el equipo de transición de Obama-. Pero he concluido que la investigación también obligaría a un insostenible retraso en el proceso de confirmación», afirmó Richardson.
Y añadió que, dada la gravedad de la crisis económica que está sufriendo el país, considera inoportuno pedir al presidente electo que retrase «el importante trabajo que hay que hacer».
Richardson explicó que había pedido no ocupar el cargo «con mucha tristeza». «Pero hay una investigación en marcha a una empresa que hizo negocios con el gobierno del estado de Nuevo México que promete durar varias semanas, incluso varios meses», agregó, sin nombrarla.
Profundo pesar del demócrata
El propio Barack Obama señaló en ese mismo comunicado que acepta la decisión del gobernador de Nuevo México con «profundo pesar». «El gobernador Richardson es un excelente funcionario público», indicó el próximo inquilino de la Casa Blanca, quien insistió en que habría sido un valioso activo en su equipo económico. «En una muestra de su voluntad de poner la nación por delante, se ha retirado como candidato para el gabinete con el fin de evitar cualquier retraso a la hora de cubrir este importante puesto económico en momentos críticos», subrayó Obama, en línea con lo manifestado por Richardson.
El gobernador de Nuevo México indicó además que planea continuar en sus funciones en el estado fronterizo. «Aprecio la confianza que el presidente Obama ha depositado en mí y aprecio su amistad -continúa el comunicado-. Le dije que estoy ansioso de servir en el futuro en la forma que él considere más útil», remarca.
Richardson, hijo de mexicana y estadounidense, criado en México y perfecto bilingüe de inglés y español, es el único gobernador con orígenes hispanos. Además, fue aspirante a la candidatura demócrata a la presidencia antes de dar su apoyo a Obama en marzo.