Israel mata a un líder de Hamás en los ataques que dejan ya 414 muertos

Saud Abu Ramadán

INTERNACIONAL

El 70% de los israelíes apoyan la ofensiva sobre Gaza, pero solo un 19% está a favor de una invasión terrestre

02 ene 2009 . Actualizado a las 15:01 h.

Israel subió ayer un escalón en su ofensiva a la franja de Gaza al matar a Nizar Rayan, destacado líder de Hamás, y retomar así la política de «asesinatos selectivos» contra dirigentes islamistas que aplicó en los años más duros de la segunda intifada (2002-2004). Mientras el primer ministro israelí, Ehud Olmert, dice ahora que no desea «una guerra prolongada», el ex primer ministro palestino de Hamás, Ismail Haniya, ofreció una especie de discurso de Año Nuevo desde la clandestinidad, en el que hizo un ejercicio de equilibrio verbal: un poco de petición de ayuda, un poco de disposición a negociar y finalmente un anuncio de lucha hasta el final.

Rayan, su mujer y sus ocho hijos murieron en un bombardeo aéreo contra su vivienda, un edificio de cinco pisos, en el superpoblado campo de refugiados de Yabalia. Era el dirigente más importante de Hamás en el norte de Gaza y se encargaba de coordinar las ramas política y militar de Hamás, las Brigadas de Ezedín Al Kasam. Fuentes militares israelíes justificaron el bombardeo por su pasada «participación en la organización de atentados suicidas en Israel», como al que envió a uno de sus hijos en el 2002. Enmarcado en la línea dura de Hamás, había abogado en los últimos días por retomar los atentados en Israel.

Doctor en Filosofía Islámica, Rayan es la víctima de mayor rango de la operación Plomo Fundido, que ha causado 414 muertos -un 40% civiles- y 2.070 heridos, según el balance del jefe del servicio de emergencias de la franja, Moawiya Hasanein. Un 40% de los 2.000 heridos por estos ataques son mujeres o niños y una décima parte se encuentra en estado grave.

La muerte de Rayan y su familia llegó tras una madrugada de ataques en los que perdieron la vida otros cinco palestinos. Los primeros minutos del 2009 estuvieron marcados en Gaza por los misiles de la Fuerza Aérea israelí, que en los últimos seis días ha bombardeado cientos de objetivos vinculados a Hamás, como ministerios, viviendas de activistas, comisarías, mezquitas, la sede de una oenegé y edificios de la Universidad Islámica.

Sexto día de bombardeos

Ayer fue el turno del Parlamento y el Ministerio de Educación, informó el Ejército al definirlos como parte «fundamental de la infraestructura de los grupos terroristas». También fueron destruidos cinco túneles subterráneos en la frontera con el Sinaí egipcio, por los que entran de contrabando armas y todo tipo de productos escasos. Algunos residentes relataron además bombardeos terrestres, que se suman a los que efectúan la aviación y los navíos que patrullan la costa. Unos 40 cohetes palestinos cayeron sobre Israel.

Hace seis días que la mayoría de la población de Gaza vive encerrada en sus casas, sin agua ni electricidad y con el único sonido de bombardeos, ambulancias y los aviones no pilotados de la Fuerza Aérea israelí, que sobrevuelan constantemente la zona. Israel mantiene desplegados soldados y tanques en torno a la franja con vistas a una eventual incursión terrestre.

Según un sondeo del diario Haaretz, la ofensiva cuenta con el apoyo de la opinión pública israelí. El 71% está a favor de que siga, aunque solo un 19% apoya una invasión de Gaza. Solamente un 5% quiere que se negocie una tregua con Hamás.