«No hay nada que exonerar. El informe demuestra que no ha habido ningún contacto indebido entre ningún miembro del personal de Obama o del equipo de transición y Blagojevich». El vicepresidente electo, Joe Biden, hizo ayer esta afirmación horas antes de que se hiciera público el informe interno encargado por Barack Obama sobre los contactos entre miembros de su equipo y el gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, acusado de corrupción.
«El informe que van a recibir así lo reflejará», sentenció Biden ante la pregunta de un periodista a la salida de una reunión con los asesores económicos del equipo de transición.
La publicación del informe se esperaba anoche con mucho interés, ya que aunque Obama había aclarado la semana pasada que demostraba que no había habido relaciones inapropiadas con la oficina del gobernador de Illinois, las sospechas acechaban a algunos de sus colaboradores más próximos.
Emanuel y Jarret
Sobre el que se ha hablado más es Rahm Emanuel, el futuro feje de gabinete de la Casa Blanca. Emanuel, que no ha querido hacer declaraciones desde que se filtró que había mantenido conversaciones tanto con Blago, como se conoce popularmente al gobernador, como con John Harris, su asesor más próximo y también detenido, ha visto como estos días su nombre aparecía continuamente relacionado con el escándalo.
Precisamente ayer, una fuente anónima y cercana a Blagojevich dijo que el gobernador había supuesto que Emanuel apoyaba a Valery Jarret, amiga de Obama, para el escaño que el futuro presidente deja libre en el Senado. Aunque la misma fuente asegura que desconoce si Blago habló directamente con Emanuel de su apoyo a Jarret o no. También se desconoce si de haberse producido esa conversación estaría entre las grabaciones que han realizado los fiscales a Blagojevich y sobre las que se apoya la denuncia penal.
Investigación interna
Blago está acusado de haber intentado recibir dinero o asegurarse para él o su esposa un puesto de trabajo bien retribuido a cambio de la asignación del escaño vacante del líder demócrata. Obama no ha podido alejarse totalmente del escándalo y encargó una investigación para saber si alguien de su equipo está involucrado en la trama. Ese informe estaba listo la semana pasada, pero no fue hecho público a petición del fiscal que lleva el caso para no interferir en las investigaciones.