Brasil, Venezuela, Ecuador y Bolivia crearán una ruta entre el Atlántico y el Pacífico a través de Manaos
INTERNACIONAL
La reactivación del Banco del Sur y la integración vial de la Amazonia fueron los temas que dominaron la cumbre que mantuvieron los mandatarios de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Venezuela, Hugo Chávez; Bolivia, Evo Morales, y Ecuador, Rafael Correa, informó el Gobierno brasileño al término del encuentro.
Los cuatro presidentes latinoamericanos se citaron en la ciudad amazónica de Manaos para una reunión de trabajo y un maratón de encuentros bilaterales. Concluyeron que «es importante agilizar la aprobación formal del Banco del Sur», declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim. El jefe de la diplomacia brasileña explicó también que la puesta en marcha del banco dará el mensaje de que «la región tiene instrumentos para apoyar proyectos de los países más pobres y valorizar las empresas».
Otro gran tema fue la activación del proyecto del eje Manta-Manaos, un corredor por carretera y fluvial que debe unir el océano Atlántico con el Pacífico desde el puerto ecuatoriano de aguas profundas de Manta hasta los brasileños de Manaos y Belén, en el Amazonas. «Es uno de los principales proyectos del Gobierno ecuatoriano», explicó Correa al término de las reuniones. «Se han adherido al interés los presidentes de Bolivia y Venezuela».
Ese eje se conectará con el corredor de carreteras cruzando la Amazonia y conectando La Paz con Manaos y Caracas, explicaron en sendas ruedas de prensa Correa y Amorim.
En medio de la Amazonia, «Manaos se convertiría en un cruce de caminos en Sudamérica», explicó Correa, mientras que Amorim afirmó que los proyectos cumplirán con requisitos ambientales.
Amorim anunció que habrá una reunión de ministros sobre ese eje Manta-Manaos en los próximos 15 días. La ruta terrestre de esa conexión comprenderá 700 kilómetros de carreteras que unen el puerto de Manta con el de Francisco de Orellana, en el río Napo, y la construcción de un segundo puerto en ese río.
La ruta marítima la representa una vía de unos 3.500 kilómetros, hasta llegar a Belén, 900 kilómetros de los cuales están en territorio peruano. Se prevé que las obras comiencen el año que viene y que estén terminadas a mediados del 2011, informó el portavoz brasileño, Marcelo Baumbach.