Al Qaida asume el ataque que dejó más de 60 muertos en Pakistán

I. G. Barbero? / ?I. Giroud

INTERNACIONAL

Varias personas se lanzaron al vacío desde el edificio en llamas y entre los fallecidos hay varios extranjeros

21 sep 2008 . Actualizado a las 12:18 h.

Decenas de personas murieron o resultaron heridas en un brutal atentado que destrozó ayer el lujoso hotel Marriott, de Islamabad, apenas unas horas después de la simbólica primera comparecencia del presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, ante el Parlamento. El balance de víctimas era anoche de al menos 60 muertos y 250 heridos, pero todas las fuentes apuntaban que esa cifra se quedará corta. Horas después de la explosión, el hotel seguía ardiendo y amenazaba con derrumbarse. El Gobierno de Pakistán ha decretado un estado de alerta máxima en todo el país.

La acción fue reivindicada a un canal indio por el grupo ligado a Al Qaida, Tehrik-e-Taliban. Se trata del mayor ataque contra intereses occidentales perpetrado en la capital paquistaní, donde el último tuvo lugar contra la Embajada danesa.

Entre los muertos hay mujeres, niños y extranjeros -clientes habituales de este establecimiento de cinco estrellas-. «El saldo, por el momento, es de 60 muertos, pero aumentará», estimó un responsable de los servicios de seguridad que pidió no ser identificado, explicando que varias víctimas saltaron al vacío desde el tercer y el cuarto piso del edificio, de seis plantas.

La policía, que desalojó el hotel ante el peligro de derrumbe, temía que en el interior del edificio hubiese personas atrapadas. Según La República , en uno de los salones había unas 200 personas, entre ellas miembros del Banco Mundial y diplomáticos estadounidenses participando en un acto en honor del presidente Zardari, quien se encontraba a un centenar de metros del lugar, en la residencia del primer ministro.

El atentado fue perpetrado por un kamikaze al volante de un camión cargado con una tonelada de explosivos. Los investigadores apuntan a que la potente explosión podría haber causado una fuga de gas y este, provocado el fuego en el hotel.

Según testimonios recogidos por el canal Geo TV, en los momentos previos al atentado un hombre bajó de un pequeño vehículo ante el cordón de seguridad de la entrada del hotel y advirtió a los presentes de que tenían tres minutos para huir y salvar sus vidas. La detonación posterior dejó un cráter de nueve metros de diámetro.

Ataques en el pasado

Situado en el corazón de la capital, el Marriott, que tenía 250 habitaciones, ya había sido objeto de ataques en el pasado, por lo que las medidas de seguridad eran muy estrictas. Una barrera de hormigón impedía el acceso directo de los coches y contra esta chocó el camión cargado de explosivos.

El atentado tuvo lugar horas después de que Asif Alí Zardari hubiera comparecido por primera vez ante el Parlamento, donde mostró su decisión de acabar con el terrorismo, aunque matizó que «la fuerza solo es el último recurso». Tras el atentado, reiteró su determinación a combatir a Al Qaida. Pakistán recibió la solidaridad de EE.?UU. y de la Unión Europea, que expresaron sus condolencias.

Las últimas semanas han sido especialmente sangrientas en Pakistán, con varios atentados, la mayoría reivindicados por Tehrik-e-Taliban, que advirtió que continuarán hasta que el Gobierno ponga fin a las operaciones contra la insurgencia.