El Gobierno boliviano acepta la propuesta del Ejército de emitir una queja ante Venezuela por su injerencia

Agencias

INTERNACIONAL

Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz, la región más rica del país y cabeza visible de la oposición, informó que «hoy [por ayer] estarán todos los edificios entregados», en el marco de un preacuerdo con el Gobierno para desactivar la crisis.

19 sep 2008 . Actualizado a las 09:31 h.

El ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, tratará por «vía diplomática» la carta en la que las Fuerzas Armadas pedían al Gobierno que exprese su malestar a Venezuela por las declaraciones del presidente Hugo Chávez sobre una eventual intervención militar si derrocaran a su homólogo boliviano.

El canciller respondió así a una carta del jefe de las Fuerzas Armadas, general Luis Trigo, en la que mostraba su «rechazo enérgico y categórico contra la injerencia extranjera de cualquier tipo y venga de donde venga» en los asuntos nacionales.

Por otra parte, las oficinas públicas y plantas petroleras que fueron tomadas en las cinco regiones rebeldes -Santa Cruz, Tariya, Chuquisaca, Pando y Trinidad- de Bolivia durante los episodios de violencia política de las anteriores semanas comenzaron a ser devueltas al Estado, según informaron gobernadores y líderes cívicos de esos departamentos.

Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz, la región más rica del país y cabeza visible de la oposición, informó que «hoy [por ayer] estarán todos los edificios entregados», en el marco de un preacuerdo con el Gobierno para desactivar la crisis.

La restitución de las entidades al control del Estado era además la condición de campesinos de Santa Cruz leales al Gobierno para desactivar sus protestas, entre estas un corte de rutas.

La mayoría de estas oficinas fueron tomadas violentamente por grupos de derecha vinculados al fuerte comité civil-empresarial en medio de saqueos y destrozos en el marco de las protestas en contra del presidente Evo Morales y en demanda de autonomías regionales.

En Tarija, en el sur del país y donde están las mayores reservas de gas, también las oficinas públicas fueron entregadas a las autoridades, además de dos plantas petroleras, una de ellas que abastece de gas natural a Argentina.

Además, según el prefecto Mario Cossío, se levantó el corte de rutas en Tarija, que afectaba a los accesos a las fronteras con Paraguay y Argentina.

Vuelta a la normalidad

En Chuquisaca y Trinidad ya no hay entidades tomadas, y en Pando, epicentro de la violencia política que se saldó con varios muertos, las oficinas volvieron a control del Estado en medio del estado de sitio dictado en esa región.

Precisamente, el gobernador opositor Leopoldo Fernández declaró ayer en una audiencia judicial que en el momento de su detención el martes fue engañado. «Me dijeron que teníamos una charla con el comandante encargado de todo el operativo militar para la implementación del estado de sitio», manifestó.

La Fiscalía General lo acusa de genocidio por ser el presunto responsable de lo que el Gobierno considera una matanza de campesinos.

En relación con esa masacre, el ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, informó ayer que fueron hallados dos nuevos muertos a orillas del río Tahuamanu, en las afueras de Porvenir (Pando), y que se trata de un hombre y un niño

El presidente Evo Morales y cuatro prefectos rebeldes iniciaron ayer una crucial reunión para pacificar el país. Las discusiones cuentan con el apoyo de observadores internacionales del OEA, ONU y Unasur, y de las iglesias católica, evangélica y metodista.

Las negociaciones -de las que no se esperan definiciones inmediatas- comenzaron en medio de fuertes medidas de seguridad en la ciudad de Cochabamba, en el centro del país.