El presidente estadounidense, George W. Bush, volvió a mostrar ayer su firme respaldo a Georgia, criticando a Rusia y pidiéndole que «cumpla su palabra y actúe para acabar con la crisis» desatada en la región caucásica si quiere «reparar el daño» hecho a sus relaciones con Estados Unidos, Europa y diversas naciones.
En una breve declaración leída en los jardines de la Casa Blanca, y escoltado por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el secretario de Defensa, Robert Gates, Bush dijo que «para demostrar nuestra solidaridad con el pueblo de Georgia» Rice viajará a Francia y también a Georgia para analizar la situación, mientras que Gates supervisará el envío de una completa misión humanitaria a Georgia, en la que participarán buques y aviones del Ejército estadounidense. Además, advirtió a Rusia que no interfiera en esta misión y que facilite su acceso al país.
«Estados Unidos está junto al Gobierno elegido democráticamente de Georgia e insiste en que su soberanía y su integridad territorial deben ser respetadas», señaló Bush. Por otro lado, Estados Unidos solicitó una reunión extraordinaria de los ministros de Exteriores de la OTAN la semana próxima para analizar la crisis en Georgia, una propuesta que los aliados están estudiando y que parece bastante viable.
Desde el Pentágono se negó además que las Fuerzas Armadas estadounidenses intenten asumir el control de los puertos y aeropuertos de Georgia, como sugirió el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili.
De forma paralela, Washington ha cancelado una serie de ejercicios navales que debía iniciar mañana con Rusia, Francia y el Reino Unido, que ha hecho lo mismo, como señal de protesta por las acciones rusas. Estas maniobras militares tienen lugar cada año y en esta ocasión tenían a la Armada rusa como anfitriona en Vladivostok.
Moscú le pide que escoja
La reacción de Moscú no se hizo esperar. Su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, exigió a EE.?UU. que elija entre cooperar con Rusia o con Georgia. «Entendemos que esta Administración georgiana es un proyecto especial de EE.?UU.», apuntó con sarcasmo. Washington deberá «elegir entre la defensa de este proyecto virtual y la cooperación real con Rusia».