Estados Unidos accede por fin a someterse a restricciones para combatir el efecto invernadero
09 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los ocho líderes más poderosos del planeta se comprometieron ayer por primera vez a reducir en al menos el 50% las emisiones de gases contaminantes para el 2050. Los líderes del G-8 también acordaron por primera vez definir metas nacionales a medio plazo para reducir los gases y luchar contra el progresivo calentamiento de la Tierra, aunque sin un calendario preciso.
Los jefes del club de los más ricos se felicitaron mutuamente tras alcanzar el acuerdo, pero los líderes de los países emergentes nucleados en el G-5 (Brasil, México, China, la India y Sudáfrica) lo consideraron insuficiente. El G-5 se reunió en Sapporo, a 150 kilómetros del G-8, y reclamó mayores esfuerzos a los poderosos. «Es esencial que los países desarrollados asuman el liderazgo para lograr ambiciosas reducciones de los gases con efecto invernadero» después de que expire el Protocolo de Kioto, dijeron.
El máximo responsable de la ONU para el calentamiento climático, Yvo de Boer, se quejó también de la «total ausencia» de elementos concretos sobre cómo los países ricos recortarán sus emisiones en los próximos 12 años, para el 2020, fecha considerada de medio plazo antes de las metas del 2050. Y los ambientalistas tampoco están muy contentos. Greenpeace consideró que el G-8 «aplaza la acción una vez más». A este ritmo de reducciones, opinó Oxfam, «el mundo se habrá cocido en el 2050», mientras WWF lamentó la ausencia de objetivos con números y plazos.
«La comunidad internacional ya no podrá escapar a sus responsabilidades», declaró, sin embargo, la canciller alemana, Angela Merkel, vencedora moral de la resolución, ya que el año pasado, en la cumbre celebrada en Alemania, no consiguió más que una declaración genérica para «considerar seriamente» la reducción de las emisiones. «Pasamos a un nivel vinculante. Es un verdadero progreso», se congratuló el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Esta es la primera vez que EE.UU. acepta una meta de reducción de gases de efecto invernadero. Hasta ahora, Washington se negaba a adoptar cualquier compromiso que no incluyera a China, la India y otros países emergentes. Ayer, la Casa Blanca se congratuló de la declaración y dijo que demuestra progresos sustanciales.
El asunto volverá a ser abordado hoy, último jornada de la cumbre del G-8, en una sesión ampliada junto a Brasil, México, China, la India, Sudáfrica, Australia, Corea del Sur e Indonesia. En total serán 16 países que representan un 80% de las emisiones contaminantes del mundo.