El presidente del Partido Demócrata dice que Obama o Clinton deben retirarse como más tarde en junio
INTERNACIONAL
El presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, afirmó ayer que o Barack Obama o Hillary Clinton deben retirarse en junio, una vez terminen las primarias, para que los demócratas tengan más opciones de cara a las elecciones presidenciales de noviembre.
Dean no especificó cuál de los dos debe hacerlo. El objetivo es que los demócratas sepan quién será su candidato cuando celebren su convención nacional, a finales de agosto. «Queremos que los votantes hablen y eso estará listo el tres de junio», dijo al programa Good Morning America, de la cadena ABC.
Analistas y estrategas llevan tiempo señalando que lo único que hace el largo proceso de primarias en el que están enfrascados Clinton y Obama es perjudicar a los demócratas en la carrera hacia la Casa Blanca. Y eso porque los mantiene centrados en atacarse entre ellos mucho más que en criticar a su rival republicano, John McCain, quien desde marzo está ya en campaña. Además, el enfrentamiento entre la ex primera dama y el senador afroamericano se está volviendo cada vez más agrio, polarizando a las bases demócratas, lo que les podría pasar factura en noviembre.
«Realmente no podemos llegar a la convención divididos. Si es así vamos a tenerlo muy difícil para curar al partido después de eso», señaló Dean. «Cualquiera de ellos, cuando les llegue el tiempo de retirarse, lo sabrán y lo harán. No necesitan que yo los empuje. Uno sabe cuándo lanzarse y cuándo salirse [de la carrera]. Es parte del juego», afirmó el presidente demócrata, quien perdió las demócratas en el 2004.
Pese a que el senador afroamericano tiene más delegados y aventaja a la ex primera dama en el voto popular, eso no le alcanza para asegurarse la nominación antes de la convención. Y Hillary Clinton ha recobrado fuerzas al ganar en Pensilvania.
Por otro lado, McCain zanjó de forma categórica que hubiera hecho algo malo al utilizar un avión de la compañía de su mujer para actos de campaña a un precio inferior al normal, como publicó The New York Times . «Lo que hicimos fue totalmente legal y apropiado», se limitó a decir.
Mientras, el reverendo Jeremiah Wright y pastor durante décadas de Obama, a quien meses atrás metió en un incómodo lío que le hizo bastante daño, se defendió de lo que consideró serios ataques a la «iglesia negra» y dijo que los incendiarios sermones que salieron a la luz, circulando primero en Internet, fueron sacados de contexto. En una de sus más polémicas intervenciones, Wright responsabilizó del 11-S a la propia política exterior de Estados Unidos. Obama se distanció rápidamente del reverendo.