El Parlamento de Cuba designará mañana al sucesor del líder comunista Fidel Castro, quien descartó ayer, en un editorial, cambios en el sistema político de la isla a pesar de su salida de la Presidencia.
A tres días de haber renunciado a una reelección presidencial y a dos de la definición de su reemplazo, Castro escribió sus primeras Reflexiones del compañero Fidel -ya no del Comandante en jefe-, en las que admitió que su retiro marca «el fin de una etapa», pero no el inicio de una transición política.
«No es lo mismo el fin de una etapa que el inicio del fin de un sistema insostenible», dijo el líder de 81 años, al aludir a Estados Unidos y señalar que los cubanos no regresarán «jamás al pasado» capitalista previo al triunfo de la Revolución de 1959.
Al abordar en su artículo la reacción que provocó en su «adversario» su anuncio de retirada, Castro aseguró: «Estoy de acuerdo, ¡cambio!, pero en Estados Unidos. Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico. ¡No regresará jamás al pasado!», escribe.
Añade que disfrutó «observando la posición embarazosa de todos los candidatos a presidente de Estados Unidos», en un artículo que ayer no apareció en portadas de medios cubanos a petición del propio Castro.
«Se vieron obligados uno por uno a proclamar sus inmediatas exigencias a Cuba para no arriesgar un solo elector», precisa. ?Señala que el «adversario», cuando habla de cambio, lo que en el fondo piensa es en «anexión».
Además, menciona a «un ilustrísimo personaje español, antaño ministro de Cultura e impecable socialista hoy y desde hace rato vocero de las armas y la guerra», que es, según dice, «la síntesis de la sinrazón pura» (en una alusión supuestamente a Javier Solana, alto representante de Política Exterior de la Unión Europea).
El veterano líder señala que tiene «la conciencia tranquila» con su decisión e indica que «los días de tensión, esperando la proximidad del 24 de febrero», lo dejaron exhausto.
La elección del presidente se realiza en un ambiente de expectativa por eventuales cambios prometidos por Raúl Castro.