Bielorrusia se alía con Putin contra el escudo antimisiles y a cambio Rusia no le subirá el gas

Victoria Loguinova

INTERNACIONAL

Bielorrusia ofreció ayer su apoyo a Rusia para contrarrestar el despliegue del escudo antimisiles de EE.?UU. en Europa, mientras Moscú concedió a Minsk un préstamo de 1.500 millones de dólares y prometió no subirle el precio del gas. Así lo anunciaron durante su reunión en Minsk los presidentes Vladimir Putin y Alexánder Lukashenko, cuyos países forman sobre el papel una «unión de Estados» con vistas a una mayor integración.

Lukashenko, un paria político ante la UE y EE.?UU., aseguró a Putin que la ex república soviética apoyaría a Moscú frente al escudo antimisiles estadounidense, después de haber apoyado la salida de Rusia del pacto sobre armas de la guerra fría: el Tratado sobre Fuerzas Convencionales en Europa (CFE), que Moscú suspendió el miércoles.

Por su parte, Putin prometió a Lukashenko que la empresa estatal Gazprom proveerá de gas a su país a los precios actuales y que no pondrá obstáculos al suministro a la Unión Europea a través de Bielorrusia.

Sin embargo, Putin recordó que las relaciones cercanas de Moscú con Minsk significan que no tienen que repetirse las disputas del año pasado por los precios del gas.

Además, los dos países firmaron un contrato para que Rusia provea un crédito de 15 años de plazo, por valor de 1.500 millones de dólares.

Una posible unión

El viaje de Putin echa una mano diplomática a Lukashenko, entre cuyos escasos aliados internacionales figura el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Para el líder ruso, sus encuentros con su homologo bielorruso son una oportunidad de ampliar los lazos con un país que Moscú ve como aliado clave contra la alianza militar de la OTAN.

La prensa rusa especuló con que el viaje de Putin sirviese para retomar el viejo proyecto de unión con Bielorrusia, un plan que algunos de los analistas creen que puede servir para que Putin retenga el poder tras su salida del Kremlin el próximo año, aunque Lukashenko negó tales extremos.

La visita de Vladimir Putin eclipsó una violenta dispersión policial de una manifestación en Minsk, el miércoles, contra la unión Rusia-Bielorrusia.