Un paquete bomba mata a la secretaria de un bufete de abogados de París

Esperanza Suárez

INTERNACIONAL

En el mismo inmueble trabajó Sarkozy y se encuentra la Fundación de la Memoria del Holocausto.

07 dic 2007 . Actualizado a las 10:05 h.

La policía no sabe a qué atenerse y mantiene abiertas todas las hipótesis sobre la autoría del atentado de ayer en París que costó la vida a una secretaria y heridas de diversa consideración a cinco personas. La única certeza es que el mensajero que entregó el paquete bomba antes del mediodía no se equivocó de puerta.

El gabinete de abogados destinatario del explosivo se encuentra en el cuarto piso de un inmueble de lujo del bulevar Malesherbes ocupado por oficinas. En la otra puerta, la Fundación para la Memoria de la Shoah, el Holocausto nazi, lo que hizo sospechar en un primer momento de un atentado antisemita.

En el primero, las oficinas de la firma de abogados de la que era socio el actual presidente de la República. El nombre de Nicolas Sarkozy figura todavía en la placa de la fachada. Pero, según el fiscal Jean-Calude Marin, no había posibilidad de error.

Un motorista, que podría ser una mujer, depositó el paquete en la entrada del despacho de abogados sin quitarse el casco, como se ha comprobado en los vídeos de seguridad. Cuando la secretaria lo abrió a las 12.50, uno de los dos detonadores hizo explotar los dos artefactos que se escondían en una caja de madera.

La deflagración la mató al instante. Su cuerpo sirvió de escudo y salvó a las otras diez personas que se encontraban en ese momento en las oficinas que dirige la letrada Catherine Gouet-Jenselme. Cinco están heridas, especialmente grave el abogado Olivier Brane, que se encontraba en el recibidor en el momento de la explosión.

El resto del personal, en fuerte estado de conmoción, recibía anoche asistencia médica y psicológica. La policía esperaba que se recuperaran para poder recibir un testimonio que se considera crucial.

El fiscal ha dejado claro que «es imposible determinar el destinatario del paquete bomba», por el estado en que quedaron sus restos. La policía investiga los casos en los que trabajaban los cinco abogados que comparten el gabinete. Una de las letradas había presentado recientemente denuncia por el acoso de un hombre y había tenido que cambiar de teléfonos, con lo que tampoco se descarta un móvil pasional.

Independentista corso

Lo que sí ha desmentido Jean-Claude Marin es que alguno de los letrados estuviera relacionado con el juicio que actualmente se celebra contra Ivan Colona, el independentista corso acusado de asesinar a un prefecto.

La ministra del Interior, Michèle Alliot-Marie, volvió precipitadamente desde Bruselas para tomar las riendas de la investigación. Confirmó que «se trata de explosivos artesanales» y descartó que hubiera podido producirse error alguno en la entrega del paquete bomba.