Begasa dio una solución provisional y los padres dan margen hasta enero
14 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Al colegio Otero Pedrayo, de Rábade, ha vuelto la normalidad, aunque por ahora es provisional. Los 160 alumnos de infantil y primaria del centro han vuelto ayer a tener luz y calefacción, y los 110 que se quedan en el comedor pudieron degustar, por primera vez desde el pasado lunes, un plato de sopa caliente.
La solución llegó por una doble vía. Por un lado, a primera hora de la mañana, trabajadores municipales se presentaron en el centro para dar una solución de urgencia, instalando generadores, una decisión aplaudida y agradecida por los padres. «O Concello encárgase do mantemento e paga o consumo, pero non é responsable da instalación eléctrica, iso correspóndelle á Xunta; se nós decidimos intervir é para dar unha solución de urxencia», dice el alcalde, Francisco Xosé Fernández, aunque Educación mantiene que es competencia del Concello.
Pero también ayer por la mañana llegaron técnicos enviados por Begasa y arreglaron provisionalmente el problema. Desde E.On explican que no actuaron antes porque fue ayer cuando recibieron confirmación de que los responsables del centro van a reformar la instalación según el reglamento para poder solicitar un aumento de potencia.
La presidenta de la ANPA, Rosa Costoya, explica que los niños asistirán al colegio con normalidad. Pero, si a la vuelta de las vacaciones de Navidad el problema no está resuelto, no enviarán a los pequeños al colegio.
Hubo que tirar comida
El problema comenzó el día 5 tras el cambio de contador que hizo en el centro Begasa. «Viñeron poñer un dixital, e segundo o puxeron xa saltou todo, pero os técnicos dixeron que iso non era cousa súa. Ese día xa non se puido facer a comida», explica la directora, Remedios González. De hecho, hubo que tirar la comida que había en las cámaras frigoríficas. Los padres se quejan de que nadie avisara al centro o al Concello de que había que solicitar un aumento de potencia, para darles tiempo y no dejar a los niños sin luz. Sin embargo, E.On dice que siempre que se cambia un contador se avisa de ello al usuario, pero no de las consecuencias que tendrá porque dicen que no las tiene. En todo caso serían positivas porque refuerza la seguridad.
El Concello encargó un proyecto para pedir el aumento de potencia. «Teño previsto reunirme co xefe territorial para falar do tema e ver quen asume os gastos», dice el regidor.