Caballos y vacas, un riesgo de Mondoñedo a A Pastoriza

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

LUGO

El ganado de la zona ocupa arcenes y calzada en la recién mejorada LU-125

23 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La carretera LU-125 es una de las que comunica los municipios de Mondoñedo y de A Pastoriza. Los 11 kilómetros que van del núcleo mindoniense de Curros a Bretoña, villa del municipio pastoricense, presentan una serie de riesgos que minimizan las ventajas derivadas de la reparación realizada hace pocos meses, lo que supuso la consecución de un propósito necesario.

En una zona en la que confluyen los dos municipios y en la que abunda el ganado vacuno y caballar, la presencia de animales en los márgenes de la vía y en la calzada constituye una situación que obliga a los conductores a extremar la precaución. En este caso, a la necesidad de contribuir a la seguridad vial se une el hecho de que la vía se caracteriza fundamentalmente por los tramos de curvas y por la falta de tercer carril para vehículos lentos, con lo que las posibilidades de maniobrar se vuelven más reducidas.

La carretera pasa por la zona de Campo do Oso, en la que los ganaderos de la parroquia de Santa María Maior organizan la primera rapa que se celebra en A Mariña en la temporada de verano. Esa situación explica la abundancia de reses, frecuentes también en la cercana LU-122 (Paraxes-Vilanova de Lourenzá), que atraviesa los municipios de A Pastoriza y de Mondoñedo y que constituye desde hace años una de las principales vías de comunicación del interior de la provincia con A Mariña.

Terraplenes

El trazado discurre con laderas de monte a un lado y vegetación y terraplenes al otro. De hecho, en diciembre del año pasado la carretera estuvo cortada varios días por un desprendimiento. Unos tres meses antes, a finales de septiembre, un camionero resultó herido al caer por un barranco el vehículo que conducía.