Juzgan a un hombre que huyó con la oreja que le arrancó a otro

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LUGO

Admitió en la vista oral que tiró el pabellón auditivo al río, en Quiroga

09 nov 2011 . Actualizado a las 10:54 h.

Un vecino de Quiroga, juzgado ayer en la Audiencia Provincial por lesiones, admitió ante el tribunal que lo juzgó que abandonó el club al que había ido a cobrar una deuda, con parte de la oreja derecha de su deudor en la boca. Hugo Busto admitió que se la había seccionado de un mordisco, cuando trataba de defenderse de un ataque de tres personas. La fiscal pidió para él una condena de seis años de prisión. A su lado en el banquillo se sentó Roberto López, la víctima, a la que le falta parte del pabellón auditivo, quien está acusado de una falta de lesiones, por la que le solicitan 45 días de multa con una cuota diaria de 6 euros. Le imputan las lesiones que presentaba Hugo Busto en el hombro izquierdo.

Hugo Busto declaró que había trabajado las obras del club de Roberto López, que le pagó 400 euros de los 800 que le debía. Tres meses después le reclamó los 400 euros que le faltaban. Roberto López lo citó en el establecimiento para hablar. Según su versión, nada más llegar a la barra, Roberto le dio un empujón y lo oprimió con un taburete. Poco después se le echaron encima otras dos personas. Según dijo al tribunal, la única manera que vio de defenderse fue con la boca, a mordiscos.

La tiró al río

Hugo Busto explicó que cuando se vio con el trozo de oreja en la boca lo único que se le ocurrió fue «salir por patas». Fuera del club lo estaba esperando su jefe, que lo había acercado al club porque él no tenía coche. Cuando llegó al vehículo le dijo que arrancara. Lo llevó a su casa y cuando se bajó tiró cerca del río el trozo de oreja.

El dueño del club negó que tuviera deuda alguna con el otro acusado. Según su versión, Hugo se ofreció para echarle una mano y aceptó. Le fue pagando algunas cantidades y no le cobraba lo que consumía en el bar. Según dijo, poco después de acabar el trabajo empezó a amenazarlo por teléfono, por lo que lo llamó para quedar con él y solucionar ese asunto.

El dueño del club dijo que Hugo había llegado muy alterado al club y que cuando le vio la cara tan cerca, lo intentó separar. Su oponente lo agarró, lo tiró al suelo, lo mordió y se marchó con parte de su oreja en la boca.

En el juicio declaró el antiguo jefe de Hugo Busto, a quien despidió después de lo ocurrido. Según dijo, su ex empleado le pidió si lo podía llevar hasta el club a cobrar un dinero que le debían. Como le quedaba cerca y tenía que ir a tomar unas medidas, lo llevó y lo esperó fuera. Cuando se volvió a subir al coche comprobó que llevaba parte de una oreja humana en la boca, que se introdujo en el bolsillo. Él se pasó todo el trayecto hasta la casa de Hugo, echándole una bronca. Una vez que lo dejó allí, inmediatamente se dirigió al cuartel de la Guardia Civil dónde denunció lo ocurrido.

Uno de los guardias que declaró en la vista aseguró que el médico del centro de salud les pidió que acudieran al club a buscar la oreja y no consiguieron encontrarla porque Hugo Busto se la había llevado.

En el juicio leyeron la declaración efectuada por uno de los testigos, ya fallecido, ante la Guardia Civil sobre lo ocurrido. Esta persona fue la que llevó a Roberto López al centro de salud.

Seis años de cárcel

Hugo Busto

Lo acusan de un delito de lesiones. La fiscal pidió 30.091 euros de indemnización por la pérdida del pabellón auditivo. La acusación particular demanda ocho años de cárcel y 35.638 euros de indemnización.

45 días de multa

Roberto López

La cuota diaria solicitada es de seis euros. Le piden también 30 euros de indemnización para Hugo