Vecinos de O Sagrado Corazón no entrarán a la iglesia el domingo en señal de protesta

lugo / la voz

LUGO

No han logrado su propósito, y por eso retomarán la lucha. Los vecinos de la parroquia lucense de O Sagrado Corazón se sienten «manipulados» por el Obispado, pues desatendió sus peticiones respecto a los curas de la parroquia. «Aquí fíxose dano a moita xente, aos curas e aos veciños», afirma José Manuel Carballo, presidente de la asociación Porta de Lugo. Por eso, el domingo tienen previsto acercarse a la iglesia, pero no entrar, en señal de protesta.

Los residentes pedían que tanto el párroco Guillermo Méndez, de 96 años, como Miguel Fernández, permaneciesen en O Sagrado Corazón dados los años que llevan en la zona y el cariño que les tienen los feligreses. Pero no será así. Los vecinos explicaron ayer que no habían recibido confirmación oficial del Obispado, pero extraoficialmente les contaron que Guillermo Méndez permanecerá de párroco, pero «simbólicamente», y Miguel Fernández se marchará a Muras y Benade. En su lugar, vendrá otro cura de Brasil que los vecinos vinculan con el movimiento neoconservador Camino Neocatecumenal.

Los feligreses estaban esperanzados tras la reunión que mantuvieron a principios de semana con el obispo, Alfonso Carrasco Rouco. Pero ayer toda esa ilusión se vino abajo. Miguel Fernández ofició su última misa en la parroquia y los vecinos estudiarán las medidas oportunas. Además de no entrar en la iglesia, a mediados de semana tienen previsto organizar una marcha desde el templo hasta el Palacio Episcopal, donde dejarán unas misivas.