El mayor incendio del mes calcina 45 hectáreas de monte en O Incio

Carlos Cortés
Carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

LUGO

El fuego quemó ayer otras diez hectáreas en Carballedo

26 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El incendio forestal que empezó el sábado por la tarde en O Incio permaneció activo durante casi veinticuatro horas y calcinó 45 hectáreas de monte, según las primeras estimaciones oficiales, lo que lo convierte en el más grave de los ocurridos en la provincia de Lugo en lo que va de mes. Los servicios de extinción consiguieron evitar que las llamas se propagasen a las grandes masas de pinos de replantación y de robles diseminadas por esa parte del municipio.

El fuego empezó a las seis de la tarde del sábado en la parroquia de Trascastro de Santa Mariña. Los servicios de extinción trabajaron diez horas antes de poder darlo por controlado a las cuatro y media de la madrugada. Según la Consellería de Medio Rural, el fuego quedó extinguido a las tres de la tarde de ayer. Los portavoces de la consellería aseguran que la práctica totalidad de la superficie quemada es monte bajo. Fuentes vecinales apuntan que también ardieron algunos robles. Además, sufrió daños el cierre de madera de una explotación de ganado autóctono vinculada a la casa de turismo rural A Niñada.

Otro a tres kilómetros

A unos tres kilómetros de este incendio, pero ya en la parroquia de Foilebar, el sábado por la noche comenzó otro que se reavivó el domingo por la tarde con gran virulencia. A última hora de la tarde, el fuego parecía controlado. Había afectado sobre todo a monte bajo.

El segundo incendio más importante del fin de semana en la provincia se produjo en Carballedo. Empezó el sábado a primera hora de la noche y ardieron, según cálculos oficiales, unas doce hectáreas, cuatro de ellas de monte arbolado, en la zona de Cova.

Ayer se produjeron también incendios en Guntín y Outeiro de Rei, aunque de dimensiones menores. En Guntín ardieron tres hectáreas de árboles en Entrambasaugas. El de Outeiro se quedó en conato gracias a un dispositivo de extinción en el que participaron los bomberos de Vilalba porque las llamas aparecieron cerca de una zona poblada.