Derriban una bodega ilegal

Carlos Cortés
carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

LUGO

Los dueños de la construcción, situada en O Saviñao, aseguran que el Ayuntamiento les había dado vía libre

28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Un matrimonio de emigrantes en Suiza ha tenido que derribar la bodega que habían construido a orillas del Miño en O Saviñao por orden de la Xunta. Los propietarios admiten que no tenían licencia, pero aseguran que no la sacaron porque en el Ayuntamiento les dijeron que no hacía falta. Se trata de la primera demolición completa de un edificio ilegal de la que hay constancia en la Ribeira Sacra, a pesar de que en los últimos años proliferó la construcción de pequeñas edificaciones en lugares de cultivo en los que antes solo había bodegas de tipo tradicional.

La bodega estaba en la parroquia de San Vitoiro, en la ladera situada encima de la aldea sumergida de Porto. Su propietario es José Rodríguez, natural de O Saviñao y trabajador emigrante desde hace 41 años en una localidad cercana a la ciudad suiza de Lausanne. Su mujer, Cesarina Martínez, cuenta que la familia de José es originaria de esa aldea, que precisamente este verano ha vuelto a quedar al descubierto tras 48 años inundada. «Queríamola para o retiro do meu marido, porque en Porto nacera o seu papá e el tiña a ilusión de facer alí algo bonito».

El derribo lo pagaron ellos mismos. Ahora intentan que la Xunta o los tribunales los liberen de pagar los 17.000 euros de multa que también les impuso Urbanismo. Se sienten víctimas de una decisión arbitraria. No niegan que hubiesen alguna irregularidad, pero están convencidos de que no podía ser tan grave. Y se preguntan por qué les ha pasado esto a ellos. «Todo o mundo fai o que fixemos nós, pero só a nós nos mandan tirar a adega», se lamenta Cesarina Martínez.

El alcalde de O Saviñao, Joaquín González, asegura que el Ayuntamiento no ha tenido intervención alguna en el caso.