Portomarín palía con el albergue local el cierre del polideportivo

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos SARRIA / LA VOZ

PORTOMARÍN

El pabellón está en pésimo estado y no puede acoger peregrinos

11 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La avalancha de peregrinos obligó al Concello de Portomarín a adoptar medidas de emergencia para ofrecerles una alternativa para dormir.

El gran problema es el pésimo estado del polideportivo municipal, que ha obligado a cerrarlo por motivos sanitarios dejando al pueblo sin alternativas para dar cobijo sobre todo a grupos.

Las condiciones del polideportivo son tercermundistas, duchas oxidadas con el suelo repleto de moho, puertas rotas, aseos antihigiénicos, cables a la vista y dependencias con varios centímetros de suciedad en suelo y paredes. Con este panorama desalentador, los responsables sanitarios obligaron al cierre del polideportivo, que solo usan como improvisado vestuario en los Domingos Folclóricos.

La opción de los responsables municipales fue abrir algunas salas del colegio público, pegado al albergue municipal en las que poder alojar sobre todo a grupos numerosos.

La diferencia, después de haber realizado una operación de acondicionamiento de urgencia entre estas dependencias y el pabellón es abismal. Los aseos y duchas son modernos y están en perfecto estado y sin humedad. El suelo está perfectamente limpio y es de madera, lo que supone una mayor comodidad para dormir en un saco encima de una colchoneta. Otro dato también importante es que son varias estancias y por lo tanto los peregrinos no están tan hacinados como cuando se juntaban cientos en el suelo del polideportivo.

La situación es provisional este año y el alcalde ya anunció que adoptará medidas para que la próxima temporada la situación todavía mejore sustancialmente y el servicio a los peregrinos resulte todavía mejor que hasta ahora.